Su primer llamamiento en la Iglesia
3 noviembre, 2008 por admin
Archivado bajo Llegar a ser mormón
Su primer llamamiento en la Iglesia
En el Libro de Mormón, leemos:
Y después que habían sido recibidos por el bautismo, y el poder del Espíritu Santo había obrado en ellos y los había purificado, eran contados entre los del pueblo de la iglesia de Cristo; y se inscribían sus nombres, a fin de que se hiciese memoria de ellos y fuesen nutridos por la buena palabra de Dios, para guardarlos en el camino recto, para conservarlos continuamente atentos a orar, confiando solamente en los méritos de Cristo, que era el autor y perfeccionador de su fe. Y la iglesia se reunía a menudo para ayunar y orar, y para hablar unos con otros concerniente al bienestar de sus almas. Y se reunían con frecuencia para participar del pan y vino, en memoria del Señor Jesús. (Moroni 6:4-6).
Todos los miembros recién bautizados en la Iglesia Mormona necesitan que se les recuerde, que se les nutra por la buena palabra de Dios y que se les ayude para mantenerse en el camino recto. Parte de la forma en que la Iglesia Mormona ayuda a estas personas es a través del clero laico. En la Iglesia Mormona, todos participan y ayudan en todo lo que pueden. Esto significa que, después de haberse unido a la Iglesia Mormona, usted probablemente tendrá una oportunidad de servir en alguna posición. Los mormones llaman a estas posiciones llamamientos porque usted recibe un llamado o pedido para realizar una tarea. No hay un clero profesional como en la mayoría de las iglesias. En lugar de ello, todos participan.
A menos que usted viva una zona con pocos miembros de la Iglesia Mormona, probablemente no será llamado inmediatamente a ser el consejero de un obispo o una maestra de la Sociedad de Socorro. Muchos de los nuevos miembros están llamados a ser “misioneros de barrio”. Como “misionero de barrio”, usted ayuda a los misioneros en la enseñanza a otros investigadores de la Iglesia y otros miembros nuevos. Esto le dará la oportunidad de compartir su testimonio del Evangelio restaurado de Jesucristo y aprender más acerca de las enseñanzas de la Iglesia. Otros miembros nuevos pueden ser llamados a ayudar en el programa de la Escuela Dominical desempeñándose como consejeros locales del presidente de la Escuela Dominical. Hay muchas otras oportunidades para ayudar, por ejemplo en el comité de servicio de la Sociedad de Socorro, o en la Primaria, que enseña las lecciones de la Escuela Dominical a los niños pequeños.
Poco tiempo después de su bautismo, su Obispo debe reunirse con usted. Él es un hombre muy ocupado así que no se moleste si esto sólo toma un momento. También puede ser proactivo y pedirle a su obispo una reunión. En esta reunión, llegará a conocer a su obispo y él lo conocerá a usted. Él le preguntará acerca de sus talentos, tales como en la música o en las computadoras, para saber dónde puede servir mejor. Si usted siente que ya ha esperado mucho, vaya y solicite un llamamiento.
Otro llamamiento que puede recibir pronto es como maestro orientador (para los hombres) o maestra visitante (para las mujeres). Cuando sea un maestro orientador o maestra visitante se le asignará un compañero de la congregación y ambos visitarán las casas de los demás miembros cada mes para compartir los mensajes del evangelio y para asegurarse de que tengan todo lo necesario, es decir, alimentación, dinero para el alquiler, prendas de vestir, entre otros. Esta es una tarea importante y una de las formas en que los mormones se cuidan el uno al otro.
Hay muchas otras maneras de servir. Lo más importante que debe recordar es “que cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, sólo estáis al servicio de vuestro Dios” (Mosíah 2:17). Al igual que Jesús sirvió a cada uno y “anduvo haciendo bienes” (Hechos 10:38), debemos servir a los demás. No importa dónde sirva sino cómo sirve.
