Introducción a lecciones autoguiadas sobre el mormonismo
8 noviembre, 2008 por admin
Archivado bajo Enseñanzas en línea
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Introducción a lecciones autoguiadas sobre el mormonismo
¡Gracias por querer aprender más acerca de la Iglesia Mormona y sus enseñanzas! Esperamos que usted sienta al Espíritu del Señor a medida que va estudiando y que mediante el poder del Espíritu Santo usted pueda saber que lo que se le está enseñando y lo que está estudiando es cierto. El objetivo de estas clases es brindarle la oportunidad de estudiar la verdad sobre lo que los mormones creen, proveniente de aquellos que son miembros fieles y creyentes. Aunque el estudio de un texto escrito y la lectura de las referencias brindadas le pueden ser de gran ayuda, a la larga no se puede sustituir con hablar con un miembro de la Iglesia Mormona y ser capaz de obtener respuestas a sus preguntas y preocupaciones de inmediato. Estas enseñanzas proporcionan una forma para que usted estudie el Evangelio de Jesucristo restaurado a través de los profetas vivientes como José Smith y otros en un ambiente relajado, sin presión y a su propio ritmo.
Se han previsto un total de por lo menos diez lecciones que examinarán las enseñanzas y las prácticas de la Iglesia Mormona. Cada una se centrará en un aspecto diferente del Evangelio y se introducirán algunos conceptos claves. Cada lección se organizará de la siguiente manera:
1. Un hecho interesante sobre el mormonismo
2. Una revisión de las lecciones previas (salvo la primera clase, obviamente)
3. Una introducción del tema con vocabulario específico
4. Lecciones con indicaciones, referencias y ocasionalmente algunos videos
5. Una lista de lo que puede hacer para comprender mejor las lecciones, como más lecturas, oraciones, etc.
6. Una vista previa de la siguiente lección
A medida que estudia cada lección, lea las referencias, algunas de los cuales serán de otros libros como la Biblia y el Libro de Mormón. Las lecciones también explicarán cómo puede acceder a esos materiales si no los tiene disponibles. Todos los libros y videos mencionados en las lecciones pueden obtenerse de forma gratuita, ya sea de los miembros o misioneros de la Iglesia Mormona o en línea en varios sitios Web.
Su responsabilidad en estas lecciones es leer, meditar y orar. Lea la lección y las referencias brindadas. Reflexione sobre sus significados. Pregúntese: ¿Qué significaría en mi vida si estas enseñanzas fueran verdaderas? ¿Cómo puedo o no cambiar? ¿Cómo me siento acerca de estas enseñanzas? Recomendamos llevar un diario de sus pensamientos y que registre cualquier experiencia espiritual especial posible o las impresiones que se le vienen a la mente. A menudo, estos pensamientos los pone el Espíritu Santo y nos puede ayudar a aprender. Jesús les dijo a sus discípulos:
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho (Juan 14:26).
A través del Espíritu Santo podemos conocer la verdad de todas las cosas. Este testigo viene a nosotros a medida que reflexionamos y oramos sobre las enseñanzas y doctrinas que se nos enseñan. A medida que hacemos las cosas que nuestro Padre Celestial quiere que hagamos, encontraremos paz en nuestros corazones y claridad en nuestras mentes. Estaremos llenos de amor hacia otras personas y con una mayor capacidad para aprender, recordar, amar, servir y soportar las dificultades de la vida. Paz, amor, alegría, y la esperanza son dones de Dios para nosotros a través de Su Espíritu Santo, que nos permite saber que estamos haciendo lo correcto. Cuando empezamos a sentir el aumento de este amor, esperanza y fe en Dios, entonces sabremos que lo que estamos aprendiendo y haciendo es correcto. Si no actuamos sobre estas impresiones espirituales para orar, estudiar la palabra de Dios y hacer lo correcto, luego esa paz y amor del Espíritu nos dejará de nuevo hasta que volvamos a intentarlo. Dios perdona y nunca renunciará a nosotros mientras vivamos y hagamos nuestro mejor esfuerzo. Recuerde que cuando hemos hecho lo que podemos, aunque no sea mucho, pero es nuestro mejor esfuerzo, Dios enmendará nuestros fracasos. Ese es Su don para nosotros si creemos.
Léase también:
Gálatas 5:22
Juan 14: 29
1 Reyes 19: 11-12
Después de que haya estudiado las lecciones, reflexionado sus mensajes y comenzado a aplicar las enseñanzas del Evangelio a su vida, usted debe orar. Jesús nos enseñó cómo orar:
Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén (Mateo 6:9-13).
Esto no es algo que debemos repetir cuando oremos, pero es un modelo para nuestras oraciones. Debemos:
1. Dirigirnos a nuestro Padre Celestial
2. Alabarlo y agradecerle por nuestras bendiciones
3. Hacer preguntas sobre las cosas que necesitamos o sobre lo que buscamos respuesta
4. Pedir perdón por nuestros pecados
5. Concluir con el nombre de Jesucristo
Las oraciones son como conversaciones con nuestro Padre Celestial. Él responderá enviándonos al Espíritu Santo para confirmar la verdad. Cuando oramos, no estamos tratando de forzar a Dios a que esté de acuerdo con nosotros, sino estamos tratando de averiguar lo que Dios quiere que hagamos. Estamos tratando de forzarnos a nosotros mismos para estar de acuerdo con Dios. Si oramos con fe verdadera, creyendo que Dios existe y que puede nos puede responder, recibiremos una respuesta.
Usted debe orar acerca de las cosas que estudia y preguntar a Dios si son verdaderas. Él le dirá que son verdaderas enviando al Espíritu Santo a su mente y corazón para llenar toda su alma con amor, paz, alegría y fe. Ore para preparar su corazón antes de estudiar y ore cuando haya terminado para conocer la veracidad de lo que ha estudiado. Ore cuando usted se sienta impulsado a orar.
Por último, asegúrese de haber estudiado toda la lección antes pasar a otra. Asegúrese de comprender todos los conceptos enseñados en la lección antes de proceder a la siguiente. Esto es importante. Cuando usted construye una casa debe comenzar con los cimientos. Si intenta empezar con el techo, nunca construirá una casa, sólo un montón de piedras. El Evangelio de Jesucristo, también tiene cimientos. Ese cimiento es Dios, Jesucristo, el Espíritu Santo y los profetas de Dios quienes han sido llamados desde el comienzo de los tiempos para enseñar la verdad. Si no entiende estos cimientos básicos, usted no será capaz de entender el resto de las enseñanzas. Incluso si usted siente que sabe mucho acerca de Dios y de Jesucristo, por favor, lea la lección de todos modos. Usted puede sorprenderse por algo que no sabía o puede ver su fe fortalecida. Sobre todo, cuando aprenda sobre Dios debe ser humilde. Humildad significa que está dispuesto a reconocer que no sabe todo y que está listo para aprender y dispuesto a cambiar. Sin humildad, no se puede tener fe en Dios y sin fe en Dios, no puede ser salvado (véase Hebreos 11:6).
¿Sabía que…?
Mormón es en realidad un sobrenombre. El verdadero nombre de La Iglesia Mormona es La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y los miembros son llamados Santos de los Últimos Días, Santos o los miembros de la Iglesia SUD. Los mormones prefieren ser llamados Santos de los Últimos Días. El apodo de Mormón y La Iglesia Mormona vienen porque los miembros de La Iglesia SUD creen que el Libro de Mormón es un volumen de escritura como la Biblia. Debido a que sólo los Santos de los Últimos Días creen en esto, otros empezaron a llamarlos mormones. Este fue originalmente utilizado como un insulto y, si bien es cierto que hoy en día a los Santos de los Últimos Días no les resulta ofensivo hoy en día, la mayoría prefiere no utilizarlo. Estos dos nombres a veces causan confusión. Una vez cuando un tornado golpeó la ciudad de Oklahoma, los miembros de la Iglesia SUD se apresuraron a ayudar. Al día siguiente, en la primera página del periódico local se dio gracias a dos iglesias: ¡La Iglesia Mormona y a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días!
¿Está listo para comenzar?

