¿La Biblia no es la única palabra de Dios?
16 noviembre, 2008 por admin
Archivado bajo Escrituras
¿La Biblia no es la única palabra de Dios?
Los críticos del mormonismo han afirmado desde hace mucho tiempo que el Libro de Mormón no puede ser una escritura verdadera ya que la Biblia contiene toda la palabra de Dios. A menudo, citan estos versículos finales de Apocalipsis de Juan:
Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro (Apocalipsis 22:18-19).
A primera vista esto parece decir que no se puede añadir nada a la Biblia, especialmente porque aparece en el último capítulo del Nuevo Testamento, tal como lo tenemos en la actualidad. Sin embargo, cuando uno mira más detenidamente el texto mismo y los orígenes de la Biblia resulta evidente que Juan se estaba refiriendo a su libro, es decir, al Libro del Apocalipsis.
Lo primero que debemos señalar es que el texto original griego usa aquí para libro la palabra biblios, lo que se traduce como libro, mientras que la palabra Biblia, que también proviene del griego, tiene su origen en biblia, plural de biblios, que quiere decir libros. La Biblia está formada por las escrituras inspiradas de los profetas, las mismas que han sido recopiladas en libros escritos durante miles de años y compiladas en el segundo y el tercer siglo después de Cristo. De hecho, Apocalipsis fue escrito aproximadamente en el año 90 d.C. y el propio Juan escribió su Evangelio alrededor del año 110 d.C., por lo que obviamente no tuvo problemas para escribir más escrituras inspiradas. Debemos señalar también que Moisés dijo lo mismo miles de años antes. En Deuteronomio leemos:
No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene (Deuteronomio 4:2).
Moisés estaba, evidentemente, hablando sobre las palabras que les había dicho y que fueron registradas en los cinco libros de Moisés (los cinco primeros libros del Antiguo Testamento), al igual que Juan estaba hablando de su libro. Ninguna persona por sí misma está autorizada a añadir o quitar palabras de las escrituras. Dios, sin embargo, puede y continúa inspirando a Sus profetas para hablar palabras inspiradas.
También es importante tener en cuenta que durante los tiempos del Nuevo Testamento muchas personas escribían cartas y evangelios sin autorización e incluso algunos mentían y afirmaban ser apóstoles. El apóstol Pablo menciona esto en una de sus epístolas:
Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra…(2 Tes. 2:1-2).
Pablo estaba aparentemente preocupado por la difusión de falsas escrituras entre los primeros cristianos. Juan probablemente también sabía acerca de estas escrituras falsas por lo que añadió una advertencia a su libro de que Dios juzgaría a cualquier persona que manipulara sus palabras. Juan cerró el relato de la vida de Jesús con estas palabras:
Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén (Juan 21:25).
Él evidentemente cree que hay muchos más hechos y enseñanzas de Cristo. Las Escrituras utilizadas por los mormones, el Libro de Mormón y Doctrina y Convenios, son algunos de estos registros adicionales. El Libro de Mormón dice lo siguiente:
¿No sabéis que hay más de una nación? ¿No sabéis que yo, el Señor vuestro Dios, he creado a todos los hombres, y que me acuerdo de los que viven en las islas del mar; y que gobierno arriba en los cielos y abajo en la tierra; y manifiesto mi palabra a los hijos de los hombres, sí, sobre todas las naciones de la tierra? ¿Por qué murmuráis por tener que recibir más de mi palabra? ¿No sabéis que el testimonio de dos naciones os es un testigo de que yo soy Dios, que me acuerdo tanto de una nación como de otra? Por tanto, hablo las mismas palabras, así a una como a otra nación. Y cuando las dos naciones se junten, el testimonio de las dos se juntará también. Y hago esto para mostrar a muchos que soy el mismo ayer, hoy y para siempre; y que declaro mis palabras según mi voluntad. Y no supongáis que porque hablé una palabra, no puedo hablar otra; porque aún no está terminada mi obra; ni se acabará hasta el fin del hombre; ni desde entonces para siempre jamás (2 Nefi 29:7-9).

Muchas gracias x tus comentarios. Aprendí algo mas y se me reafirmó que liblio es lnicue contiene lalabre Dios. Soy Mormón. Te agradezco lscriture Deutronomio. Te felicito por tus palabras. Tengo algo mas hoy parablar con los que dicen que no se puede tener mas libros yue juan en apocalipses dice que no se puede agregar u libro ni un palabra. Muchas gracias