Soy salvo, ¿por qué necesito profetas y el Libro de Mormón?
16 noviembre, 2008 por admin
Archivado bajo Principios y temas del Evangelio, Respondemos sus preguntas
Soy salvo, ¿por qué necesito profetas y el Libro de Mormón?
Muchas personas creen que todo lo que necesitan hacer para salvarse es simplemente aceptar a Jesucristo por medio de alguna profesión o creencia sobre su existencia para salvarse. Sin embargo, Jesús enseñó algo muy diferente. En Su gran Sermón del Monte, Él enseñó que “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). Es importante seguir a Dios en todos los aspectos de nuestra vida y cumplir Sus mandamientos. La Biblia nos ordena vivir “de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4), y para realizar eso es necesario que aceptemos a los profetas de Dios. Jesús enseñó a sus discípulos:
“El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá” (Mateo 10:40-41).
Debemos recibir a los profetas de Dios y a Sus otros siervos para aceptar verdaderamente a Dios. Esto no significa que los profetas y los siervos sean perfectos, sino que ellos son los siervos autorizados de Dios quienes han recibido el poder de realizar bautismos en el nombre de Jesús. Durante la vida del profeta José Smith, Dios dijo a todos aquellos que no querían bautizarse porque creían que ya eran salvos:
“He aquí, os digo que he hecho abrogar todos los convenios antiguos con respecto a esto; y éste es un convenio nuevo y sempiterno, el mismo que fue desde el principio. Por consiguiente, aunque un hombre se bautice cien veces, de nada le aprovecha, porque no podéis entrar por la puerta estrecha por la ley de Moisés, ni tampoco por vuestras obras muertas” (Doctrina y Convenios 22:1-2).
Esto significa que sólo el bautismo realizado por un verdadero siervo de Dios que tiene autoridad, llamada sacerdocio, para bautizar será considerado ante Dios. Otras personas creen que la Biblia es suficiente o completa y que el Libro de Mormón contradice las escrituras o es innecesario. La Biblia es como un testimonio del hecho de que Dios, en el pasado, llamó a hombres y los inspiró para que prediquen Su mensaje. Si Dios no cambia, entonces se puede esperar que Él siga llamando a profetas y revelando más escrituras tal como lo ha hecho en el pasado. Hoy en día, tenemos problemas y pruebas que la gente de los tiempos de Moisés y de Pablo no podría haber imaginado. ¿Nos abandonaría Dios y ya no nos enviaría profetas para enseñar Su palabra? Mientras haya un alma que salvar, Dios enviará a Sus siervos, los profetas, para que les enseñen. Hoy en día, la Iglesia mormona es dirigida por un profeta que es sucesor del profeta José Smith. Las revelaciones que estos profetas modernos reciben se registran en Doctrina y Convenios, o se publican en una de las revistas de la Iglesia tales como Ensign o Liahona.
La salvación requiere que sigamos a Jesús, primero aceptándolo y luego obedeciéndolo, bautizándonos, uniéndonos a su Iglesia y escuchando a Sus siervos, los profetas. Nuestra salvación no será completa hasta que hayamos resucitado de la tumba con un cuerpo perfecto y vivamos en el cielo con Cristo. Esta salvación, o Vida Eterna, se presenta como un regalo para aquellos que se esfuerzan por seguirlo y obedecerlo arrepintiéndose de sus pecados y viviendo vidas morales.

