Castidad mormona

20 noviembre, 2008 por  
Archivado bajo Prácticas de la Iglesia

¿De qué se trata la abstinencia sexual antes del matrimonio?

(Castidad Mormona)

Los mormones creen en la importancia de estar limpios física y mentalmente.  Parte de esta limpieza es la Ley de Castidad.  En el mundo actual, la enseñanza de la abstinencia absoluta antes del matrimonio y la fidelidad en el matrimonio son consideradas por muchos como pasadas de moda o poco realistas.  Sin embargo, los mormones creen que ésta es la norma de Dios y que no cambiará nunca.

La Ley de Castidad MormonaLa Ley de Castidad es realmente muy sencilla y directa, aunque la gente siempre está tratando de encontrar escapatorias y excusas. Jesús lo puso muy simple en su Sermón del Monte cuando Él dijo, “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:28).  Debemos esforzarnos para evitar la lujuria y la preocupación por el sexo.  Dentro del matrimonio, las relaciones sexuales son buenas y adecuadas, pero debido a que la sexualidad es una fuerza poderosa e importante en nuestras vidas puede ser también algo peligroso con qué jugar.  La sexualidad es una cosa importante porque es a través de este método que Dios proporciona cuerpos para Sus hijos aquí en la tierra.  En 1995, Gordon B. Hinckley, presidente y profeta de la Iglesia, emitió una proclamación llamada “La Familia: Una Proclamación para el Mundo” que dice:

El primer mandamiento que Dios les dio a Adán y a Eva tenía que ver con el potencial que, como esposo y esposa, tenían de ser padres. Declaramos que el mandamiento que Dios dio a Sus hijos de multiplicarse y henchir la tierra permanece inalterable.  También declaramos que Dios ha mandado que los sagrados poderes de la procreación se deben utilizar sólo entre el hombre y la mujer legítimamente casados, como esposo y esposa.

Declaramos que la forma por medio de la cual se crea la vida mortal fue establecida por decreto divino. Afirmamos la santidad de la vida y su importancia en el plan eterno de Dios.

La Proclamación además dice que, “Los hijos tienen el derecho de nacer dentro de los lazos del matrimonio, y de ser criados por un padre y una madre que honran sus promesas matrimoniales con fidelidad completa”.  Sólo mediante la obediencia a la ley de castidad, los hijos pueden crecer en hogares estables.  Muchos problemas en nuestra sociedad, tales como el aumento del crimen, las altas tasas de deserción escolar, la propagación de enfermedades de transmisión sexual y otros males se reducirían significativamente si existieran más familias estables que honran las leyes de la castidad y fidelidad en el matrimonio.  No se resolverían todos los problemas pero sí muchos de ellos.  Imagine los problemas que se evitarían si más personas tuvieran la oportunidad de crecer en hogares felices y estables, donde los padres se amen y respeten entre sí y sean fieles el uno con el otro.  Esto no significa que los padres solteros sean malos – la mayoría de ellos trabaja muy duro, pero es difícil trabajar a tiempo completo y criar una familia sin ayuda.

La obediencia a la ley de castidad significa la total abstinencia sexual antes del matrimonio y la fidelidad completa en el matrimonio.  Esto significa rechazar la pornografía y otras películas, programas de televisión, libros, revistas y música que trivializa la sexualidad y alienta el comportamiento sexual ilícito.  Es decir, evitar la preocupación excesiva por los pensamientos sexuales y controlar los deseos sexuales.  Parte de controlar nuestro deseo sexual significa abstenerse de realizar caricias, sugerencias, tocamientos de los órganos sexuales de otro y evitar la masturbación.  De igual manera, ya que Dios ha mandado el matrimonio entre hombre y mujer como parte de su plan a fin de crear cuerpos para Sus hijos aquí en la tierra, la homosexualidad está también prohibida.  Si bien muchas personas pueden encontrar que esta ley es demasiado estricta, en realidad es liberadora.  Al controlar nuestro apetito sexual y al establecer límites, una persona puede sentirse libre para disfrutar de la compañía de otras personas sin la tensión sexual, las preocupaciones y los temores por el embarazo, las enfermedades de transmisión sexual y la vergüenza que a veces puede acompañar el comportamiento sexual ilícito.

Es importante señalar; sin embargo, que aquellas personas que hayan sido víctimas de abuso sexual, tal como violación o tocamientos, no han cometido nada malo sino que son víctimas que necesitan el amor y el apoyo de su familia y amigos.  Ellos no deben sentirse culpables por lo ocurrido porque no han hecho nada malo.  Al igual que cualquier víctima, deben recibir ayuda y fortaleza.  El autor de la violación o los tocamientos es el culpable.

Hace varios años la Iglesia Mormona publicó una guía denominada “Para la Fortaleza de la Juventud“, que contiene excelentes artículos y reflexiones acerca de la modestia, la pureza sexual y las citas.

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