Lección 3: La Iglesia de Jesucristo en las épocas antiguas y modernas
22 enero, 2009 por admin
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Lección 3: La Iglesia de Jesucristo en las épocas antiguas y modernas
Revisión de la Lección 2: El Plan de Salvación
El plan de salvación responde las preguntas, ¿de dónde venimos? ¿por qué estamos aquí? Y ¿adónde vamos? Vivimos con Dios antes de venir a esta tierra. Como parte de Su plan, se creó la tierra para que nosotros la habitáramos para que podamos probar que somos dignos de vivir en Su presencia otra vez. Debido a la Caída de Adán y Eva, nosotros moriremos y estaremos separados de Dios. La Expiación de Jesucristo nos permite vencer los efectos de la Caída. Mientras estemos en la tierra, debemos ejercitar la fe, arrepentirnos, ser bautizados, recibir el don del Espíritu Santo y guardar los mandamientos para que podamos aplicar la Expiación. Cuando morimos nuestros espíritus van al mundo de los espíritus hasta el tiempo de nuestra resurrección. Después de la resurrección seremos llevados ante Cristo para ser juzgados de acuerdo a nuestras obras y los deseos de nuestros corazones. De acuerdo a nuestro juicio, se nos colocará en el reino celestial, terrestre o telestial.
Introducción a la Lección 3: La Iglesia de Jesucristo en las épocas antiguas y modernas
Vocabulario esencial:
Apostasía – Un período de oscuridad spiritual causado por el rechazo de las enseñanzas de Dios. Los pueblos, las comunidades y las naciones caen en apostasía cuando rechazan a los profetas escogidos de Dios.
Sacerdocio – La autoridad de Dios dada al hombre para actual en Su nombre para la salvación de Sus hijos.
Profeta – Un hombre que es llamado por Dios para hablar por Él. Los profetas enseñan a los hijos de Dios acerca de Su naturaleza y lo que Él espera de ellos. Todos los profetas dan testimonio de Jesucristo como el Salvador del mundo.
Libros necesarios:
La Santa Biblia – se puede usar cualquier buena traducción. Por lo general los mormones usan la Biblia del Rey Santiago, las citas en el texto vendrán de dicha traducción, pero si tiene una traducción diferente está bien.
El Libro de Mormón – un volumen que acompaña a la Santa Biblia, traducido por el Profeta José Smith. Si no tiene una copia, puede conseguir una copia gratis en línea en www.mormon.org También puede contactar a los misioneros mormones locales o ver el texto en línea del Libro de Mormón en http://scriptures.lds.org/es/contents. Luego se explicará sobre el Libro de Mormón en detalle.
Lección 3: La Iglesia de Jesucristo en las épocas antiguas y modernas<br />
Dios llama a profetas para enseñar a Sus hijos
Aprendimos en el plan de salvación que Dios desea que nosotros estemos con Él después de esta vida. Él desea que experimentemos gozo y Él sabe lo que necesitamos hacer mientras estemos en esta tierra para obtener el gozo verdadero. Dios siempre ha revelado Su plan para que nosotros seamos felices a través de profetas de Dios. Los profetas son hombres santos de Dios que son llamados para ser mensajeros verdaderos de Jesucristo. Amós, un profeta del Antiguo Testamento, enseñó: “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7). Por lo tanto, los profetas son llamados a enseñar el evangelio verdadero de Jesucristo y administrar ordenanzas tales como el bautismo por inmersión y recibir el don del Espíritu Santo. Los profetas son capaces de hacerlo porque se les confiere el Sacerdocio, o la autoridad para actuar en el nombre de Dios para la salvación de la humanidad. Tristemente, no todos aceptan las enseñanzas de los profetas. De hecho, a través del Antiguo y el Nuevo Testamento, hay actos repetitivos de persecución de personas, rechazo, o aun de matar a los profetas. Cuando las personas llegan a ser tan inicuas, Dios quita el sacerdocio y deja de llamar profetas, y el pueblo cae en un estado de apostasía. Durante períodos de apostasía, se corrompen las verdaderas doctrinas y la gente cae en una gran incredulidad. Hay un patrón notable a través de la Biblia de profetas que son llamados a decir la verdad, y luego el pueblo cae en apostasía. Después de un período de apostasía, otro profeta es llamado para restaurar las verdaderas enseñanzas de Cristo a la tierra. Profetas tales como Noé, Abraham y Moisés son ejemplos de profetas llamados a restaurar la verdad.
Puntos a considerar:
* ¿Cuál es la importancia de tener un profeta sobre la tierra?
* ¿Por qué hay épocas en la historia en las cuales Dios saca a Sus profetas de la tierra?
Jesucristo estableció Su Iglesia
Algunos cientos de años antes de la época de Cristo, la gente otra vez cayó en apostasía. Jesucristo, nuestro Salvador, ayudó a sacar a la iglesia y Sus enseñanzas de esta apostasía. Durante el ministerio de Jesucristo, Él realizó muchos milagros y enseñó Su evangelio a las multitudes. Para establecer Su iglesia, Cristo llamó doce discípulos especiales a quienes Él nombro Apóstoles (Lucas 6:13). Él les dio la autoridad del sacerdocio colocando Sus manos sobre sus cabezas y ordenándolos. Él les dijo, en Juan 15:16:
“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto”
* ¿Cómo estableció Jesucristo Su Iglesia y por qué fue establecida de esta manera?
Efesios 4:11-14
* ¿Cómo funcionaban juntas las diferentes posiciones en la Iglesia?
1 Corintios 12:13-29
* ¿Cuál fue el fundamento de la Iglesia?
Efesios 2:19-20
Jesucristo y los Apóstoles fueron el fundamento de Su Iglesia, y Él constantemente les enseñó cómo dirigir los asuntos de la iglesia. Cristo sabía que Él se iría pronto de la tierra, y la Iglesia sería dejada a los Apóstoles. Cuando Su tiempo llegó, Cristo sufrió voluntariamente por nuestros pecados en el Jardín de Getsemaní y sufrió la tortura y agonía de ser colgado en la cruz. Él resucitó de la tumba y continuó guiando Su Iglesia por medio de sus Apóstoles. Lamentablemente, aun después del ministerio del Salvador, la gente gradualmente rechazó la Iglesia y las enseñanzas de Jesucristo. Los Apóstoles y muchos de los discípulos de Cristo fueron rechazados y asesinados, y la Iglesia finalmente cayó.
La gran Apostasía
Puntos a considerar:
* Cristo y los Apóstoles fueron el fundamento de Su Iglesia. ¿Qué sucedió con la Iglesia después de que fueron asesinados?
* ¿Qué le dijo Cristo a Sus Apóstoles acerca de lo que les iba a suceder?
Mateo 24:9-11
* ¿Qué dijo Pablo que le sucedería a la Iglesia antes de la Segunda Venida de Cristo ocurriera?
2 Tesalonicenses 2:1-3
* ¿Qué enseña el Libro de Mormón acerca de las iglesias falsas que se levantarían después de que la Iglesia de Cristo se perdiera?
2 Nefi 28:3-5
2 Nefi 26:20-21
Después de la muerte de Cristo y los Apóstoles, la Iglesia cayó en otra apostasía. A ésta se le llama la gran Apostasía. Cristo y Sus Apóstoles habían mantenido la iglesia unida al corregir falsas enseñanzas y prácticas. Sin estas personas y el sacerdocio que ellos poseían, las enseñanzas falsas entraron en la Iglesia. Las ordenanzas tales como la forma correcta de bautizar y recibir el don del Espíritu Santo se cambiaron con el tiempo. Doctrinas tales como la naturaleza de Dios el Padre, Jesucristo y el Espíritu Santo fueron cambiadas. En el transcurso de los dos siglos siguientes, la Iglesia de Jesucristo había cambiado completamente, y se había vuelto en una iglesia de enseñanzas de hombres. Finalmente, durante la Edad Media, hubo hombres y mujeres que empezaron a reconocer que las enseñanzas y prácticas de la iglesia no estaban en armonía con el evangelio de Jesucristo. Hombres y mujeres inspirados protestaron en contra de las iglesias de su tiempo. Muchos hablaron de la necesidad de una restauración de la verdad, pero ninguno de ellos declaró que Dios los había llamado para restaurar la iglesia. Las protestas de estas personas condujeron a que se formen muchas Iglesias protestantes, lo que dio como resultado un mayor énfasis en la libertad religiosa. Así como había pasado muchas veces en toda la Biblia, el mundo estaba siendo otra vez preparado para que se llame a otro profeta para restaurar la verdad y establecer la Iglesia de Jesucristo.
La Restauración de la Iglesia de Cristo en los últimos días
Puntos a considerar:
* ¿Por qué era necesario que se restaurara la iglesia?
* ¿Cómo dio Cristo el sacerdocio a los Doce Apóstoles? ¿Cómo se restauró este sacerdocio?
* ¿Cómo habría sido vivir en la época de José Smith con toda la contención religiosa que lo rodeaba?
Para volver a edificar Su Iglesia en la tierra, Jesucristo llamó otro profeta. El nombre de este profeta fue José Smith. José Smith creció a principios de la década de 1800 en el norte del estado de Nueva York. Durante sus años de adolescencia, había una gran agitación religiosa en su ciudad. Las diferentes iglesias estaban contendiendo unas con otras para convertir a todos a sus respectivas creencias. La Biblia enseña que en el tiempo de Cristo había “un Señor, una fe, un bautismo” (Efesios 4.5). José estaba buscando la única iglesia verdadera que Jesucristo había establecido. Él describe en su historia sus sentimientos durante este tiempo y lo que él hizo para hallar la verdad:
Durante estos días de tanta agitación, invadieron mi mente una seria reflexión y gran inquietud; pero no obstante la intensidad de mis sentimientos, que a menudo eran punzantes, me conservé apartado de todos estos grupos, aunque concurría a sus respectivas reuniones cada vez que la ocasión me lo permitía… pero eran tan grandes la confusión y la contención entre las diferentes denominaciones, que era imposible que una persona tan joven como yo, y sin ninguna experiencia en cuanto a los hombres y las cosas, llegase a una determinación precisa sobre quién tenía razón y quién no.
En medio de esta guerra de palabras y tumulto de opiniones, a menudo me decía a mí mismo: ¿Qué se puede hacer? ¿Cuál de todos estos grupos tiene razón; o están todos en error? Si uno de ellos es verdadero, ¿cuál es, y cómo podré saberlo?
Agobiado bajo el peso de las graves dificultades que provocaban las contiendas de estos grupos religiosos, un día estaba leyendo la Epístola de Santiago, primer capítulo y quinto versículo, que dice: Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.Ningún pasaje de las Escrituras jamás penetró el corazón de un hombre con más fuerza que éste en esta ocasión, el mío. Pareció introducirse con inmenso poder en cada fibra de mi corazón. Lo medité repetidas veces, sabiendo que si alguien necesitaba sabiduría de Dios, esa persona era yo; porque no sabía qué hacer, y a menos que obtuviera mayor conocimiento del que hasta entonces tenía, jamás llegaría a saber; porque los maestros religiosos de las diferentes sectas entendían los mismos pasajes de las Escrituras de un modo tan distinto, que destruían toda esperanza de resolver el problema recurriendo a la Biblia. (José Smith-Historia 1:8, 10-12).
Después de que José leyó Santiago 1:5, él supo que la única manera en la que él iba a averiguar a qué iglesia unirse era preguntarle a Dios. Él había preguntado a todos. Él habló con los muchos pastores y maestros en su área pero todos ellos habían tenido diferentes opiniones sobre lo que la Biblia estaba enseñando. Él sabía que la respuesta que él necesitaba iba a venir de Dios. Él tenía una gran fe en las palabras de Santiago 1:5 de que si él preguntara a Dios, él iba a recibir una respuesta y que Dios no le iba a reprochar ni regañar por hacerle una pregunta. En la primavera de 1820 él fue a una tranquila arboleda cerca de su casa a orar. Él deseaba orar vocalmente en un lugar donde pudiera estar solo para conversar íntimamente con su Padre Celestial. Mientras José Smith oraba, él tuvo una increíble experiencia en la cual él vio a Dios, el Padre, y a Su Hijo, Jesucristo. José describió la experiencia en esta manera:
Vi una columna de luz, más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí.
Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo! (José Smith-Historia 1:16-17)
El Padre Celestial presentó a Su Hijo, Jesucristo, a José. Jesús respondió la pregunta de José. Él le dijo a José no unirse a ninguna de las iglesias porque todas estaban equivocadas. Él dijo: “con sus labios me honran, pero su corazón lejos está de mí; enseñan como doctrinas los mandamientos de los hombres, teniendo apariencia de piedad, mas negando la eficacia de ella” (José Smith-Historia 1:19). Aunque muchas buenas personas creían en Cristo y trataron de comprender y enseñar Su evangelio, ellos no tenían la plenitud de la verdad o la autoridad del sacerdocio para bautizar y realizar las ordenanzas salvadoras.
José Smith fue llamado a ser profeta, y durante los años siguientes, él fue preparado para restaurar la Iglesia de Cristo sobre la tierra. La Iglesia fue establecida en 1830. El nombre de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La razón para este nombre es que es la misma Iglesia de Cristo establecida cuando Él estaba en la tierra. Esta Iglesia ha sido restaurada en finales días, o últimos días, antes de Su Segunda Venida.
Antes de que la Iglesia fuera restaurada a la tierra, el sacerdocio tenía que ser restaurado. En 1829, varios mensajeros celestiales fueron enviados a traer nuevamente la autoridad del sacerdocio. Juan el Bautista apareció y confirió sobre José Smith y su acompañante Oliverio Cowdery, el Sacerdocio Aarónico, el cual incluye la autoridad de realizar la ordenanza del bautismo. Más tarde, Pedro, Santiago y Juan (tres de los Apóstoles originales de Jesucristo) confirieron sobre José y Oliverio el Sacerdocio de Melquisedec, la misma autoridad que ellos habían recibido por imposición de manos de Jesucristo. Con esta autoridad, José pudo establecer la Iglesia de Cristo y llamar Doce Apóstoles.
Desde la época de José Smith, la Iglesia había sido dirigida por Jesucristo a través de un profeta y Doce Apóstoles. El profeta y Presidente actual de la Iglesia es Thomas S. Monson.
*¿Cómo puedo saber que José Smith fue un profeta verdadero?
Aprendemos de la Biblia que podemos juzgar a un profeta por sus frutos. Mateo 7:16-20 dice:
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.
Aprendemos de estos versículos que si un árbol produce buen fruto, podemos saber que es un buen árbol. Si un profeta produce buenos frutos, u obras, podemos saber que el profeta es un verdadero profeta.
El Señor proporcionó un fruto del profeta José Smith. José fue conducido a un registro antiguo de escritura comparable a la Biblia. Este registro, grabado en planchas de oro, fue traducido por medio del poder de Dios por José Smith y publicado como el Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo. El Libro de Mormón contiene el registro de profetas que Dios llamó en la América antigua y Sus tratos con ellos. El Libro de Mormón es una evidencia convincente de que José Smith fue un profeta.
Lea los siguientes párrafos de la introducción al Libro de Mormón y responda estas preguntas:
Invitamos a todos los hombres en cualquier lugar del mundo que lea el Libro de Mormón, que consideren en sus corazones el mensaje que contiene y luego que pregunten a Dios, el Eterno Padre, en el nombre de Cristo si el libro es verdadero. Aquellos que realizan estos pasos y piden con fe ganarán un testimonio de su veracidad y divinidad por el poder del Espíritu Santo. (Ver Moroni 10:3-5).
Aquellos que ganan este testimonio divino del Espíritu Santo también llegarán a saber por el mismo poder que Jesucristo es el Salvador del mundo, que José Smith es su revelador y profeta en estos últimos días, y que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el reino del Señor establecido una vez más sobre la tierra, en preparación para la Segunda Venida del Mesías.
* ¿Cómo puedo saber que el Libro de Mormón es verdadero?
* ¿Qué necesito hacer?
* ¿Cómo vendrá la respuesta?
* Cuando sepa que el Libro de Mormón es verdadero, ¿qué más sabré?
Para ganar un testimonio del Libro de Mormón una persona debe leerlo, escudriñarlo y orar con fe para saber que es verdadero. Se nos promete que si hacemos esto el Espíritu Santo nos manifestará la veracidad del Libro de Mormón. Ya que el Libro de Mormón es un fruto del Profeta José Smith, también sabemos que fue un profeta verdadero y que la Iglesia de Cristo ha sido restaurada por su intermedio.
El Libro de Mormón es principalmente un testamento de Jesucristo. La portada del Libro de Mormón declara que uno de los propósitos del Libro de Mormón es convencer a los judíos y gentiles que Jesús es el Cristo y que Él se manifiesta a Sí mismo a todas las naciones. La asignación dada al final de la lección 1 era leer 3 Nefi 11. Este capítulo es el principio del ministerio de Cristo entre la gente de las Américas. La introducción del Libro de Mormón describe el ministerio de Cristo de esta manera:
El acontecimiento máximo registrado en el Libro de Mormón es el ministerio personal del Señor Jesucristo entre los Nefitas [el pueblo de las Américas] poco después de Su Resurrección. Extiende las doctrinas del evangelio, bosqueja el plan de salvación y les dice a los hombres lo que tienen que hacer para ganar paz en esta vida y salvación eterna en la vida por venir.
¿Cómo podemos saber que el Libro de Mormón es verdadero?
A medida que leemos en la introducción al Libro de Mormón, la oración es central para descubrir verdades espirituales. El Espíritu Santo manifestará la veracidad del Libro de Mormón a medida que oramos con verdadera intención. Verdadera intención quiere decir que intentamos actuar de acuerdo a la respuesta que recibamos.
Para orar primero nos dirigimos a nuestro Padre Celestial. Entonces damos gracias por las bendiciones que hemos recibido. Luego, le pedimos por las cosas que deseamos. Le pedimos cualquier bendición que necesitamos así como respuestas a las preguntas que tenemos. A medida que oramos para saber que el Libro de Mormón es verdadero, Dios nos responderá con una seguridad espiritual por el poder del Espíritu Santo. Terminamos nuestras oraciones diciendo: “En el nombre de Jesucristo, amén”.
La seguridad del Espíritu Santo generalmente viene en una manera apacible. Pablo describe los sentimientos del Espíritu en su epístola a los Gálatas:
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22-23).
Resumen:
A través del tiempo Dios ha llamado profetas para enseñar a Sus hijos cómo regresar a vivir con Él. Muchas veces a través de la historia los profetas fueron rechazados y aún asesinados. Cuando los profetas fueron rechazados hubo tiempos de apostasía, o la pérdida de la verdad. Cuando Cristo vino a la tierra Él enseñó Su evangelio y estableció Su Iglesia. Así como los profetas de la antigüedad fueron rechazados, el mismo Jesucristo, el Hijo de Dios, fue rechazado y lo mataron. Después de Su muerte los Apóstoles continuaron guiando la Iglesia hasta que también los mataron. El mundo experimentó una larga noche de Apostasía. Así como Él había hecho en el pasado, Dios llamó a otro profeta para terminar esta apostasía y restaurar la Iglesia. José Smith fue ese profeta escogido. Él recibió la autoridad del sacerdocio y fue instruido para establecer la Iglesia de Jesucristo en estos últimos días. El Libro de Mormón es evidencia convincente de que José Smith fue un profeta. Podemos saber que el Libro de Mormón es verdadero y que José Smith fue un profeta por medio de estudio y oración sinceros.
El desafío:
Empiece a leer el Libro de Mormón. Empiece leyendo la Portada y la Introducción al Libro de Mormón. Considere el propósito del Libro de Mormón y cómo el leer y aplicar sus enseñanzas le pueden ayudar a acercarse a Cristo. Después de ganar una visión general del Libro de Mormón, empiece a leer Primer Nefi capítulo uno. Ore para saber que el Libro de Mormón es verdadero y que José Smith fue un verdadero profeta.
Para Estados Unidos, visite Mormon.org para encontrar el centro de reunión más cercano a usted. Para ver la manera en que la Iglesia de Jesucristo está establecida sobre la tierra hoy, asista a la iglesia el domingo.
A medida que sepa que el Libro de Mormón es verdadero y que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la Iglesia del Señor sobre la tierra hoy, prepárese a ser bautizado para la remisión de pecados y para llegar a ser miembro de la Iglesia de Cristo. Usted aprenderá más acerca del bautismo en la Lección 4. Reúnase con los misioneros locales para hallar respuestas a cualquier pregunta que tenga. Para prepararse para la Lección 4 considere lo siguiente:
* ¿Qué es lo que Jesucristo hizo por mí para que pueda ganar la salvación?
* ¿Qué es lo que Jesucristo espera de mí?
