Salud y Moralidad

28 octubre, 2008 por  
Archivado bajo Principios y temas del Evangelio

Salud y Moralidad

Los mormones creen que las cosas espirituales y físicas están ligadas.  Si abusamos de nuestro cuerpo, estamos abusando de nuestro espíritu.  Ustedes pueden haber notado que cuando están físicamente enfermos, ustedes también tienden a sentirse emocionalmente y espiritualmente enfermos así como cuando están tristes, pueden sentir sus efectos físicamente.  De esta manera es obvio que el espíritu y el cuerpo se afectan el uno al otro.  En una revelación dada a José Smith, el Señor Jesucristo dijo: “Por tanto, de cierto os digo que para mí todas las cosas son espirituales; y en ninguna ocasión os he dado una ley que fuese temporal, ni a ningún hombre, ni a los hijos de los hombres, ni a Adán, vuestro padre, a quien yo creé” (Doctrina y Convenios 29:34). Por lo tanto, los mormones creen que todos los mandamientos y todo lo que hacemos afecta tanto a nuestro espíritu como a nuestro cuerpo y aquello que influencia a uno, afecta al otro.

La Palabra de Sabiduría

Los mormones creen que el cuerpo es sagrado y se debe cuidar.  El aspecto más famoso de esta creencia es que los mormones se refieren a este cuidado como la Palabra de Sabiduría.  Este es un código de salud revelado por el Señor al Profeta José Smith.  La mayoría de las personas saben que los mormones no beben alcohol, café ni té, pero la Palabra de Sabiduría también anima al consumo saludable de frutas y verduras.  El texto de la Palabra de Sabiduría se puede encontrar en la sección 89 de Doctrina y Convenios.

Estudios científicos han confirmado los efectos positives de obedecer la Palabra de Sabiduría: de hecho, los mormones tienen menos incidencia de problemas al corazón, todas las formas de cáncer, y otras enfermedades debido a su adherencia a la Palabra de Sabiduría.  Muchos mormones viven una vida más prolongada y disfrutan una mejor calidad de vida. La Palabra de Sabiduría proporciona numerosos artículos que se deben o evitar o usar.  Las cosas que se deben evitar son las bebidas fuertes (licor), el tabaco y las bebidas calientes (té y café).  Luego leemos que las hierbas y las frutas deben usarse en su sazón, se debe comer carne con moderación, y que el grano es el sostén de la vida.  Si las personas siguen estas instrucciones se les ha dicho que recibirán:

Salud en el ombligo y médula en los huesos; y hallarán sabiduría y grandes tesoros de conocimiento, sí, tesoros escondidos; y correrán sin fatigarse, y andarán sin desmayar.  Y yo, el Señor, les prometo que el ángel destructor pasará de ellos, como de los hijos de Israel, y no los matará. Amén. (D. y C. 89:18-21).

La Palabra de Sabiduría insta a los creyentes a evitar las siguientes sustancias que pueden dañar al cuerpo y fortalecer al espíritu también:

“Las bebidas fuertes no son para el vientre, sino para el lavamiento de vuestros cuerpos” (D&C 89:7).

“El tabaco no es para el cuerpo ni para el vientre, y no es bueno para el hombre” (D. y C. 89:8).

“Las bebidas calientes no son para el cuerpo ni para el vientre” (D&C 89:9).

Los profetas también nos han aconsejado evitar sustancias adictivas comas las drogas ilícitas, que no solo atrapa al que las usa, pero también embotan la mente y el poder de una persona para resistir la tentación.  La Palabra de Sabiduría no sólo amonesta en contra del uso de sustancias dañinas, sino que también explica acerca de aquellos alimentos que son buenos para el hombre:

“Y además, de cierto os digo que Dios ha dispuesto toda hierba saludable para la constitución, naturaleza y uso del hombre:

Cada hierba en su sazón y cada fruta en su sazón;

La carne de las bestias y de las aves del cielo ha de usarse limitadamente;

Todo grano para el uso del hombre… como sostén de vida

Todo grano es bueno para alimentar al hombre, así como también el fruto de la vid” (D. y C. 89:10-12, 14, 16)

La Palabra de Sabiduría es una ley y un principio con promesa.  Cuando obedecemos las instrucciones de la ley, recibimos las bendiciones asociadas con aquellas provisiones.  Sin embargo, si no obedecemos, habrá consecuencias tanto temporales como espirituales.

La Ley de Castidad

Los mormones creen que el cuerpo es un don sagrado de Dios.  El Apóstol Pablo describió el cuerpo como un templo:

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es (1 Cor. 3:16-17).

Es importante, por lo tanto, que tratemos a nuestros cuerpos con respeto y esto incluye no solamente el mantenerlo saludable, sino también obedecer la ley de castidad del Señor y la moralidad.  Jesús dijo que “no lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre” (Mateo 15:11). Además él dijo: “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:28).

Esto se puede resumir en el Decimotercer Artículo de Fe de la Iglesia Mormona:

Creemos en ser honrados, verídicos, castos, benevolentes, virtuosos y en hacer el bien a todos los hombres; en verdad, podemos decir que seguimos la admonición de Pablo: Todo lo creemos, todo lo esperamos; hemos sufrido muchas cosas, y esperamos poder sufrir todas las cosas. Si hay algo virtuoso, o bello, o de buena reputación, o digno de alabanza, a esto aspiramos.

Dicho de una manera muy simple, la ley de castidad del Señor es que una persona no debe tener relaciones sexuales fuera del lazo matrimonial.  Las relaciones sexuales dentro del matrimonio son apropiadas y buenas.  El Señor mandó a Adán y Eva “multiplicarse y henchir la tierra” Génesis 1:28).  Sin embargo, debemos buscar controlar estos deseos y usarlos solamente como Dios nos ha mandado.

En el controlar estos deseos, necesitamos evitar medios impuros y no castos, incluyendo la pornografía y las películas y los programas televisivos que contienen escenas de sexo.  Los medios de comunicación a menudo trivializan y menosprecian la sexualidad como simplemente un apetito, pero el Señor nos ha enseñado que este poder para crear la vida es sagrado y debe ser tratado con respeto.

Debido a que la sexualidad es un don de Dios que se debe usar dentro del matrimonio, el Señor ha prohibido la fornicación, el adulterio, la masturbación y la homosexualidad.  Estos actos distorsionan el propósito de la sexualidad, el cual es procrear hijos y expresar amor e intimidad entre las parejas casadas.

En 1995, la Primera Presidencia de la Iglesia Mormona emitió una Proclamación sobre la Familia.  Esta dice:

“Nosotros, la Primera Presidencia y el Consejo de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, solemnemente proclamamos que el matrimonio entre el hombre y la mujer es ordenado por Dios y que la familia es la parte central del plan del Creador para el destino eterno de Sus hijos.

Advertimos a las personas que violan los convenios de castidad, que abusan de su cónyuge o de sus hijos, o que no cumplen con sus responsabilidades familiares, que un día deberán responder ante Dios. Aún más, advertimos que la desintegración de la familia traerá sobre el individuo, las comunidades y las naciones las calamidades predichas por los profetas antiguos y modernos”.

El obedecer la ley de castidad trae grandes bendiciones y paz a nuestras vidas.  Aquellos que siguen este simple mandamiento no necesitan preocuparse acerca de enfermedades de transmisión sexual, de embarazos no deseados fuera de los vínculos matrimoniales y de cosas por el estilo.  El quebrantar este mandamiento es un asunto muy serio y las personas deben arrepentirse y buscar el perdón de Dios.  Ninguna persona que no esté de acuerdo en sujetarse a este mandamiento puede ser bautizada en la Iglesia Mormona.

Es importante mencionar que, de acuerdo al mormonismo, las víctimas de violación, incesto y otro tipo de abuso sexual no son culpables de pecado y necesitan ayuda para superar las consecuencias no deseadas del pecado de otra persona.

Leave a Reply

Copyright © 2012 More Good Foundation
Este sitio Web no es propiedad ni tiene afiliación con La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (algunas veces llamada la Iglesia Mormona o SUD). Los puntos de vista expresados aquí no representan necesariamente la posición de la Iglesia. Los puntos de vista expresados por los usuarios individuales son de responsabilidad de los mismos y no representan necesariamente la posición de la Fundación Para Lo Mejor. Si desea visitar los sitios Web oficiales de la Iglesia, sírvase visitar LDS.org or Mormon.org.