Templos mormones
28 octubre, 2008 por admin
Archivado bajo Llegar a ser mormón, Prácticas de la Iglesia, Principios y temas del Evangelio
Los templos y la obra del templo
Una de las características más distintivas de la Iglesia Mormona son sus templos. Los templos son edificios sagrados, apartados del mundo. No son edificaciones religiosas comunes como las capillas. Los mormones tienen tanto iglesias como templos. Los mormones realizan en los templos las ordenanzas sagradas que nos fortalecen en esta vida y nos preparan para la vida venidera. De igual manera, las familias pueden ser selladas en el templo para toda la eternidad, y los mormones fieles pueden realizar ordenanzas como el bautismo para aquellos que murieron sin la oportunidad de bautizarse.
La investidura sagrada
Uno de los momentos más sagrados y distintivos en la vida de un miembro de la Iglesia Mormona llega cuando recibe su investidura. Una investidura es un don, en este caso es un don de conocimiento y poder espiritual de Dios. Jesús se refiere a una investidura de poder cuando él mandó a sus discípulos a “quedaos [...] en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto” (Lucas 24:49). En la investidura una persona aprende más sobre su lugar en el mundo y su relación con Dios y el Salvador, Jesucristo.
Durante la ordenanza de la investidura, en primer lugar una persona es simbólicamente lavada y vestida para simbolizar su conversión en una nueva criatura en Cristo. En segundo lugar, a través de una serie de presentaciones simbólicas, una persona aprende sobre el propósito de este mundo y la misión de Jesucristo. La persona entonces realiza convenios y recibe grandes promesas. Un convenio es una promesa vinculante entre dos personas, en este caso los convenios son entre Dios y el hombre. Por último, la persona entra a la Sala Celestial, que simboliza la salvación y la presencia de Dios. En esta sala, que está reservada para la oración silenciosa y la meditación, la persona puede sentir el poder y el espíritu de la presencia de Dios más que en cualquier otro lugar del mundo. Muchas personas regresan una y otra vez para hacer una pausa y rezar en esta sala en busca de respuestas a sus problemas. Los mormones usan ropa interior sagrada para el resto de sus vidas como un símbolo de los convenios realizados en los templos. Esta ropa interior sirve para recordarles esas promesas y los convenios que han realizado.
El matrimonio y sellamiento celestiales
Uno de los mayores objetivos de los mormones es tener a su familia unida para siempre a través de un Matrimonio Celestial, que se realiza solo en los templos. Esta ceremonia se denomina sellamiento. En una ceremonia de sellamiento una pareja se casa por el tiempo y la eternidad. Tiempo se refiere a la duración de esta vida y la eternidad se refiere a la vida venidera. Una familia que sabe que puede estar y estará unida para siempre tiene más fortaleza ya que se da cuenta de la importancia de sus vínculos con los demás. Esta perspectiva eterna nos permite tolerar y expresar paciencia hacia las deficiencias del otro. (Véase La familia en el plan de Dios).
La historia familiar y obra en el templo
El profeta Malaquías dio la siguiente profecía del Señor: “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición” (Malaquías 4:5-6). Esta promesa ha sido cumplida. El 3 de abril de 1836, el profeta Elías apareció ante José Smith y Oliver Cowdery en el Templo de Kirtland (véase Doctrina y Convenios 110:13-16). Él les dio el poder para sellar a las familias y las generaciones. Sin este poder y la fortaleza que otorga a las familias, el Señor dice que la tierra sería herida con maldición.
A donde sea que mire hoy, usted puede ver los peligros que provienen de las familias divididas.
No sólo nuestras familias deben estar unidas, sino que también las generaciones pasadas pueden acercarse al Señor. A través de la genealogía, a veces llamada historia familiar, usted puede averiguar quiénes fueron sus antepasados. En los templos sagrados, siempre hay un lugar donde las personas vivas pueden ser bautizadas en nombre de personas fallecidas. Esto se denomina bautismo por los muertos. El apóstol Pedro enseña que Jesús visitó las almas de las personas en prisión espiritual:
“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé” (1 Pedro 3:18-20)
En el siguiente capítulo, él explica el propósito de Jesús al visitar a estas almas:
“Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios” (1 Pedro 4:6)
Todos los que alguna vez vivieron y murieron sin un conocimiento del Evangelio aprenderán sobre éste en el mundo espiritual y tendrán la oportunidad de aceptar o rechazar el bautismo realizado para ellos en los templos. Los mormones consideran que esto es uno de los actos más supremos de servicio ya que hacemos algo que otros no pueden hacer por sí mismos.

