Reflexión sobre la fe

A continuación se presenta una reflexión de un Mormón sobre la fe. Esto pertenece a Azure, un miembro de la Estaca Winder en Utah:

Estuve leyendo el libro de Sheri Dew Dios Quiere un Pueblo Poderoso. En el libro ella dice que el acceso al poder de Dios empieza con nuestra fe. Analicé bastante al respecto. Existe una escritura en Moroni que describe esta relación.

“Por lo que quisiera exhortaros a que no neguéis el poder de Dios; porque él obra por poder, de acuerdo con la fe de los hijos de los hombres, lo mismo hoy, y mañana, y para siempre” (Moroni 10:7).

Jesucristo MormonaEstuve pensando en la manera de acceder al poder de fe en mi vida mediante mis oraciones, pensamientos y acciones. Aparecieron varios libros sobre cómo nuestros pensamientos y creencias pueden cambiar nuestro ambiente y darnos más poder y paz. Éstos contienen mucha verdad y pueden dar a las personas una base y entendimiento elemental. Pero, a la luz del evangelio tenemos la clave para todo poder, fortaleza, paz y conocimiento verdaderos.

El élder Dallin H.Okas dio un discurso sobre la Fe en la Conferencia de abril de 1994, en la cual nos recuerda que el primer principio del evangelio no es la “fe”. El primer principio del evangelio es fe en el Señor Jesucristo. La fe, así como el amor necesita un objeto. Este debe ser fe en algo o alguien. Si creemos que tenemos fe, debemos preguntar: ¿fe en quién, o fe en qué? Para algunos la fe no es más que fe en ellos mismos, eso solo es autoconfianza o egocentrismo. Otros tienen fe en la fe, que es algo como confiar en el poder del pensamiento positivo o confiar  en la proposición de que podemos tener lo que queremos al manipular los poderes dentro de nosotros. Eso es lo que falta en todos los grandes libros y programas sobre poder espiritual. Éstos tienen valor, y mucho de verdad, pero están perdiendo el enfoque, el verdadero objeto de nuestra fe. El élder Oaks enseña que cuando tratamos de desarrollar fe en el Señor Jesucristo en lugar de sólo cultivar la fe como un principio abstracto de poder, entendemos el significado de las palabras del Salvador: “Si tenéis fe en mí, tendréis poder para hacer cualquier cosa que me sea conveniente” (Moroni 7:33).

Sé que esto es cierto y que podemos tener mayor acceso a este poder en nuestras vidas. Cristo enseñó varias veces a sus apóstoles sobre las posibilidades de la fe. El élder Talmage, en Jesús el Cristo, escribió que los posibles logros para la fe se limitan o condicionan por la autenticidad, la pureza, la calidad pura de esa fe. En Mateo 17:20, Jesús enseñó: “si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible”.

Elder James E Talmage en Jesús el Cristo explica que la comparación entre la fe efectiva y el grano de mostaza es en cuanto a calidad más que cantidad; esto implica una fe viviente, valerosa, como la semilla, sin embargo, pequeña, de la cual puede florecer una gran planta. Así que, recordando que cuando hablamos de fe, nos referimos a la fe en Cristo, ¿cuánto podemos aprovechar de ese poder en nuestras vidas?

La Liahona de abril de 1983 contiene un artículo escrito por el élder Gene R. Cook sobre la “Fe en el Señor Jesucristo”. En éste, él brinda seis sugerencias sobre cómo podemos utilizar el poder de la fe para ser bendecidos y para bendecir a los demás.

Primero, ser creyente. El élder Cook cita el ejemplo de Nefi quien creyó todas las palabras que dijo su padre. ¿Somos, como Nefi, al escuchar y creer las palabras de los profetas, orando en ocasiones  por entendimiento adicional y escuchando la voz quieta y apacible? O por el contrario ¿escuchamos otras voces –– la sabiduría del mundo o de nuestros propios miedos y dudas? Mientras el Presidente Hinckley salía a su misión, su padre le dio un pedazo de papel con las palabras “no tengas miedo, solo cree”. Su fe se evidenció por la manera en que él vivió. El rey Benjamín enseñó a su pueblo a “Creed en Dios; creed que él existe, y que creó todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra; creed que él tiene toda sabiduría y todo poder, tanto en el cielo como en la tierra; creed que el hombre no comprende todas las cosas que el Señor puede comprender” (Mosiah 4:9). Podemos confiar en él. Él nos entiende y nos ama por completo. Mientras escuchemos a nuestros líderes y estudiemos las escrituras, conoceremos a nuestro Salvador. Mientras sepamos más sobre su misión y atributos, nuestra fe y confianza en él se incrementará.

Luego, debemos comprometernos. El élder Bednar aconsejó que para incrementar nuestra fe debemos incrementar nuestro compromiso. El élder Cook cita a Nefi en el Libro de Mormón y su compromiso de hacer lo que el Señor había mandado. Recuerden que todas las cosas son posibles para aquel que cree. El élder Cook aconseja: Comprométanse por adelantado para lo que realmente desean y el ejercicio correcto de la fe lo hará realidad. Para mí, el reto es decidir por lo menos lo que realmente quiero. El élder Cook dice que muchas personas se pierden en el mundo con solo una vaga idea de lo que tendrían de la vida. Tenemos que escoger un camino a seguir y luego ejercitar la fe mediante nuestra diligencia. En 1 Nefi 7:12, se nos recuerda que “el Señor tiene poder de hacer todas las cosas según su voluntad, para los hijos de los hombres, si es que ejercen la fe en él”. En el libro de referencia Leales a la Fe, dice que “siempre que  trabaje en la consecución de una meta valiosa, usted ejercerá la fe”.

Hace poco tuve una experiencia con esto. Decidí juntarme con algunos amigos en un mes de establecimiento de metas en el que escribimos muchas metas e hicimos un cuadro en la pared para mantener un seguimiento de nuestro desarrollo. No logré “100 por ciento” en cada área. Es más, muchas cosas del cuadro se abandonaron por completo. Pero, las cosas que fueron más importantes para mí –– oración, estudio de las Escrituras, asistencia al templo y el escribir mi diario se convirtió en una parte más importante y consistente de mi vida, y he sido ricamente bendecido porque escogí y me comprometí a perseguir esas metas.

Elder Cook continuó diciendo que debemos hacer todo lo que esté en nuestro poder para cumplir nuestra parte, y orar como si todo dependiera al Señor. En 3 Nefi 18:20, se lee: “Y cualquier cosa que pidáis al Padre en mi nombre, si es justa, creyendo que recibiréis, he aquí, os será concedida”. Elder Bednar dijo, en un devocional de la Universidad Ricks, que la Fe en la oración se evidencia en parte cuando nos arrodillamos. Sin embargo, algo más importante es que la fe se refleja cuando nos levantamos y trabajamos con diligencia para lograr aquello por lo que hemos orado. Para mí, la pregunta siempre ha sido: ¿cuánta fe puedo tener en lo que pido si no estoy seguro de que esto es lo que Dios quiere? Elder Bednar en la conferencia de abril nos recuerda que cada uno de nosotros necesita la ayuda de Dios en someter nuestra voluntad a Él. Además, nos dio ánimo diciendo que la oración humilde, ferviente y persistente nos ayuda a reconocer la voluntad de nuestro Padre Celestial y alinearnos con ella.

Seguidamente, Él nos aconseja esperar pruebas. Recuerde que uno no recibe un testimonio hasta después de la prueba de su fe. Estas palabras vinieron a mi mente recientemente, en el momento en que me estuve dando por vencido, o descartando la esperanza de algunas de las bendiciones que había estado pidiendo. El testimonio llega. He visto la mano del Señor en mi vida, restaurando mi fe mediante las palabras de las bendiciones del sacerdocio, o el consuelo y aliento de un amigo, o a veces solo con una fe renovada en Su voluntad y tiempo escogido para mi vida. Sé que las pruebas nos hacen más fuertes y más capaces de conocer los retos de nuestras vidas. Además, nos hace más capaces de servir.

Finalmente, Elder Cook dice que debemos esperar que el Señor actúe según Su sagrada voluntad y nuestra fe. Él nos quiere conducir por medio de  Su poder. Asimismo, nos recuerda que a veces cuando parezca que una oración  no ha recibido respuesta, se debe a que ésta se va a responder de una manera mayor de lo que podamos percibirlo. Alma nos aconseja pedir “las cosas que necesitéis, tanto espirituales como temporales; siempre dando gracias a Dios por las cosas que recibís.” (Alma 7:13). Debemos recordar el reconocer su mano en nuestras vidas. Él siempre está para bendecirnos. Él tiene muchas mayores cosas en mente para nuestras vidas de lo que nos podamos imaginar. Dios está en las pequeñas cosas de nuestras vidas y se preocupa por todas las cosas que son importantes para nosotros.  Se probará nuestra fe y nuestro compromiso, pero Él está escuchando y siempre nos bendecirá con lo que mejor nos convenga –– para nuestro bien eterno. Él quiere que oremos por las cosas que más deseamos. Sé que nos bendecirá con las cosas que nos guiarán a nuestra mayor felicidad. Sé que los milagros sucederán en nuestras vidas a medida que ejerzamos fe en nuestro Salvador mediante nuestros esfuerzos diligentes y oraciones sinceras.

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