¿Cómo me preparo para el bautismo?
3 noviembre, 2008 por admin
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¿Cómo me preparo para el bautismo?
El cuarto Artículo de Fe dice:
Creemos que los primeros principios y ordenanzas del Evangelio son: primero, Fe en el Señor Jesucristo; segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de los pecados; cuarto, Imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo.
Esto nos enseña los pasos básicos que debemos seguir para que el sacrificio de Jesucristo surta efecto en nuestras vidas. Los mormones creen que el bautismo representa la entrada a la Vida Eterna y que estos cuatro pasos representan los cimientos del Evangelio de Jesucristo.
Fe
Primero, busque su corazón mediante el estudio y la oración personal para que esté seguro de que tiene fe en Jesucristo. La fe no es sólo creer que Jesús existe, significa creerle cuando Él dice que usted será perdonado por sus pecados y se salvará en Su Reino. Otro profeta del Libro de Mormón, también llamado Alma, nos enseñó cómo desarrollar la fe (véase Alma 32:18-43). Comencemos por ser humildes y estar dispuestos a aprender. Si somos arrogantes, el Espíritu de Dios no puede obrar en nosotros. Segundo, deseemos creer. Alma compara esto con el hecho de plantar una semilla y regarla. Plantemos la semilla deseando creer en Jesucristo y en el Libro de Mormón, el cual enseña sobre Él. Alimentemos la semilla a través de la oración, el estudio de la escritura, el servicio a los demás, y guardando los mandamientos. A medida que lo hacemos, el Espíritu Santo entrará en nuestros corazones y sabremos que lo que estamos estudiado y haciendo es verdadero. Los mormones con frecuencia se refieren a esto como un testimonio. Si nosotros no ejercitamos nuestra fe guardando los mandamientos y asistiendo a la iglesia, el Espíritu no nos dirá si las escrituras son verdaderas.
Arrepentimiento
Una vez que comencemos a desarrollar la fe en Jesucristo, nos daremos cuenta que muchas cosas en nuestra vida pueden no estar en armonía con Sus enseñanzas, lo cual nos lleva al arrepentimiento. El arrepentimiento es un maravilloso don de un Padre Celestial amoroso. Por medio del arrepentimiento, podemos superar las debilidades y avanzar más allá de los errores que hayamos cometido en el pasado.
Para arrepentirnos debemos admitir nuestros errores y debilidades. Debemos ser responsables de nuestras propias acciones y reconocer que lo que hayamos hecho ha lastimado a otros y ofendido a Dios. Luego, debemos renunciar al pecado. Esto significa que debemos dejar de hacerlo y nunca regresar a eso de nuevo. Debemos, si fuera posible, hacer restitución. Esto significa que si robamos algo, debemos devolverlo o pagar a la persona por lo que tomamos. Si mentimos o lastimamos los sentimientos de alguien, debemos disculparnos. La restitución no siempre es posible, pero siempre debemos disculparnos y pedir perdón a aquellas personas que ofendimos o lastimamos. Dios es capaz de curar todas las heridas y cuando confiamos en Él, podemos ser perdonados. Finalmente, debemos pedir perdón a Dios a través de la oración. Si el pecado es muy grave, como la actividad sexual fuera del matrimonio, también debemos de hablar con nuestro obispo para recibir orientación y consejos de él. Dios nos ha mandado a confesar nuestros pecados graves al obispo como parte de nuestro arrepentimiento.
Cuando hacemos esto, tenemos la siguiente promesa de Dios:
He aquí, quien se ha arrepentido de sus pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más. Por esto sabréis si un hombre se arrepiente de sus pecados: He aquí, los confesará y los abandonará. (Doctrina y Convenios 58:42-43)
Cuando nos hemos arrepentido con sinceridad, tenemos la promesa de Dios, y Dios no puede mentir, de que estamos perdonados. Para llegar a estar limpios de todos nuestros pecados y convertirnos en criaturas en Cristo, después del arrepentimiento debemos de bautizarnos. Sin embargo, como todos continuamos cometiendo errores, debemos arrepentirnos a lo largo de nuestras vidas y volvernos hacia Dios continuamente para recibir fortaleza y perdón. A través de la Santa Cena, la que los mormones comparten cada domingo, renovamos los convenios hechos en el bautismo y así renovamos la limpieza del Espíritu Santo.
Bautismo en agua para la remisión de los pecados
Una vez que ha comenzado a desarrollar fe en Jesucristo y se ha arrepentido de sus pecados, usted esta preparado para bautizarse. En el bautismo se comprometerá a seguir a Jesucristo por el resto de su vida y a unirse a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, como se conoce oficialmente a la Iglesia Mormona.
Los servicios bautismales en la Iglesia Mormona se pueden realizar cualquier día, pero, por lo general, se realizan los sábados por la noche, especialmente cuando se bautizan niños de ocho años de edad, o los domingos. Es posible que su servicio bautismal se realice el domingo. Puede planificar el servicio con los misioneros e invitar a quien desee. Este será un gran momento para compartir el mensaje del Evangelio con los amigos y la familia. El Espíritu de Dios es poderoso en los servicios bautismales así que debería invitar a familiares y amigos para que asistan y compartan este paso importante en su vida. Muchos que podrían no aceptar una invitación a la iglesia o a conocer a los misioneros, vendrán a su bautismo puesto que es algo personal para usted. Planifique con anticipación e invite a tantas personas como desee.
Usted puede elegir a cualquier poseedor del sacerdocio para que lo bautice. A muchos miembros nuevos les gusta que los bautice uno de los misioneros, o un amigo de la Iglesia que posea el sacerdocio. Los misioneros pueden ayudarle a escoger a alguien que sea elegible. El sacerdocio, o autoridad de Dios para actuar en Su nombre, es esencial para realizar las ordenanzas como el bautismo. Sin el sacerdocio, la ordenanza no es válida. Asimismo, necesita elegir a dos testigos, que también posean el sacerdocio, para verificar que la ordenanza se realice adecuadamente.
El servicio bautismal en sí es sencillo y corto. Habrá oradores y canto. Usted puede pedir a alguno de sus nuevos amigos de la Iglesia que ore, o dejar que los misioneros escojan. A muchas personas les gusta que la congregación cante sus himnos favoritos. También pude elegir a alguien para compartir un mensaje corto sobre la importancia del bautismo y el Evangelio de Jesucristo. Después de esto, se pondrá ropa blanca para simbolizar pureza e inocencia e ingresar a la fuente bautismal.
El bautismo comenzará cuando usted y la persona que lo bautizará ingresan a la pila bautismal. Él sostendrá sus manos con su mano izquierda y levantará su mano derecha mientras dice la oración bautismal. La oración es la misma para cada persona que se bautiza. Ambos cerrarán sus ojos mientras él dice:
Habiendo sido comisionado por Jesucristo, yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, amén.
Entonces, él le ayudará a medida que es sumergido bajo el agua. Usted puede usar sus manos para taparse la nariz. Debido a que el bautismo simboliza la muerte, entierro y resurrección de nuestro Salvador, debe sumergirse completamente bajo el agua. Si no lo hace, se repetirá el bautismo. Después de que salga del agua, puede volver a cambiarse con su ropa habitual.
Bautismo de fuego y el Espíritu Santo
Juan el Bautista dijo: “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego” (Mateo 3:11). Después del bautismo en agua, debemos ser bautizados por el Espíritu Santo. Los profetas modernos nos han enseñado que este segundo bautismo es una parte esencial de bautizarse y celebrar un convenio con Jesús. Es a través de este bautismo del Espíritu Santo que usted se limpiará de sus pecados. En la Iglesia Mormona, a esta ordenanza se le llama confirmación y, por lo general, se realiza durante los servicios del domingo a la siguiente semana de su bautismo.
Deberá elegir a alguien para que lo confirme y él deberá también poseer el sacerdocio. En la confirmación, también llamada imposición de manos, un poseedor del sacerdocio colocará sus manos sobre su cabeza y lo bendecirá. Esta bendición es similar a una oración. Lo llamará por su nombre y mediante la inspiración del Espíritu Santo, lo confirmará miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y le dará el don del Espíritu Santo, que significa el derecho a tener el Espíritu Santo con usted como un compañero constante. Finalmente, pronunciará bendiciones y promesas según el Espíritu lo inspire y terminará en el nombre de Jesucristo. Una vez que se haya realizado esto, usted es miembro de la Iglesia de Cristo aquí en la tierra.


yo quiero volver ontar con ustedes por q me desvie del camino gracias desde ya
Carlitos, si tienes el deseo de volver puedes acercarte al centro de reuniones mas cercano que tengas! estoy segurue los hermanos de tu barrio al igual que el Obispo te ayudaran entir el amor de nuestro Salvador. Saludos