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		<title>Misioneros mormones mayores</title>
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		<pubDate>Sat, 06 Feb 2010 17:09:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Misioneros mormones mayores Los misioneros más ampliamente reconocidos de la Iglesia Mormona son los Élderes y Hermanas jóvenes que predican la fe. Sin embargo, la Iglesia Mormona también envía miles de misioneros mormones mayores, por lo general &#8211; aunque no exclusivamente &#8211; como matrimonios que se han retirado de su profesión y dedican su tiempo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://gmormon.net/99/elder-ballard-los-misioneros-mormones-trabajan-en-linea" class="internal_link_tool_misioneros mormones">Misioneros mormones</a> mayores</strong></p>
<p>Los misioneros más ampliamente reconocidos de <a href="http://creenciasmormonas.com/" class="internal_link_tool_la iglesia mormona">la Iglesia Mormona</a> son los Élderes y Hermanas jóvenes que predican la fe. Sin embargo, la <a href="http://creenciasmormonas.com/" class="internal_link_tool_iglesia mormona">Iglesia Mormona</a> también envía miles de misioneros <a href="http://www.lds.org.ar/" class="internal_link_tool_mormones">mormones</a> mayores, por lo general &#8211; aunque no exclusivamente &#8211; como matrimonios que se han retirado de su profesión y dedican su tiempo a las misiones de la Iglesia. Estas misiones generalmente son más variadas que las misiones emprendidas por los jóvenes misioneros y aunque pueden incluir misiones de proselitismo, también incluirán misiones humanitarias, relaciones públicas, médicas, de construcción, de capacitación en liderazgo y misiones genealógicas.</p>
<p>Los misioneros mayores, también llamados Élderes y hermanas al igual que sus homólogos más jóvenes, pagan sus propios gastos, aunque pueden recibir alguna ayuda de la familia. Tienen más posibilidades de elección en cuanto al lugar y el propósito de su misión, sobre todo si tienen habilidades únicas tales como experiencia médica o el conocimiento de lenguas extranjeras. Muchos desempeñan misiones humanitarias para las cuales son enviados a regiones específicas y ayudan en misiones de agricultura, procura de alimentos, misiones médicas o iniciativas de agua potable. Éstas se ejecutan a través de la rama de los Servicios Humanitarios de las Sociedades Filantrópicas SUD, iniciadas en 1955. La Iglesia Mormona ha comenzado recientemente programas de vacunación y una iniciativa de sillas de ruedas con gran parte del trabajo voluntario de los trabajos realizado por los misioneros mayores. Algunas parejas de misioneros mayores sirven como líderes en las áreas del mundo donde hay pocos líderes de la Iglesia experimentados. Parte de su responsabilidad incluye la capacitación de los miembros locales para que sean líderes eficaces.</p>
<p>Los misioneros mayores representan un pequeño porcentaje de la fuerza misional de tiempo completo total de la Iglesia Mormona. A partir de 2004, había aproximadamente 5,000 parejas de misioneros mayores en la Iglesia. Sin embargo, los misioneros mayores constituyen una parte importante de la fuerza misional a tiempo parcial de la Iglesia. Muchas personas mayores sirven en una misión local por períodos de tiempo específicos haciendo un valioso servicio para su Iglesia y su comunidad. Miles de otras personas continúan saliendo al extranjero en todas las regiones del mundo.</p>
<p>En el último par de décadas, la Iglesia Mormona ha intensificado su llamamiento para las parejas de misioneros mayores. Los líderes han animado esto, tanto como una responsabilidad que todos tenemos de ayudar a nuestros semejantes, como también una cura a la soledad y la depresión que a menudo afecta a los ancianos. En 2002, el presidente Gordon B. Hinckley dijo:</p>
<p>El cuidado de los ancianos se ha convertido en uno de los grandes problemas sociales de nuestro tiempo. Por supuesto que llegan a una edad en que no pueden hacer mucho. Puedo dar testimonio de ello. Pero hay años entre la jubilación y esa edad en que pueden jugar a hacer cosas que realmente no llevan a ninguna parte o pueden dar sus grandes talentos, los frutos de muchos años de experiencia maravillosa, para levantar y ayudar a la gente. Se vuelven preocupados por otras personas menos afortunadas y trabajan para satisfacer sus necesidades. Y dicen: &#8220;¡Qué bien lo estamos pasado!&#8221; Sé de una pareja que ahora está en su octava misión de ese tipo (Discursos del Presidente Gordon B. Hinckley, 2:520).</p>
<p>Se anima a todas las parejas de jubilados y miembros mayores de la Iglesia Mormona que sean capaces tanto física como financieramente, a ir a una misión. Para aquellos con limitaciones de salud o financieras, hay muchas otras oportunidades de servicio en sus congregaciones en el lugar donde viven. Estas parejas fieles están cumpliendo con la enseñanza del Libro de Mormón que dice: &#8220;cuando estáis en el servicio de vuestros semejantes, sólo estáis en el servicio de su Dios&#8221; (Mosíah 2:17).</p>
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		<title>Élder/Hermana</title>
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		<pubDate>Sat, 06 Feb 2010 15:41:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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		<description><![CDATA[A los misioneros mormones se les llama por los títulos Élder para los hombres y Hermana para las mujeres. Esto es para representar el hecho de que son misioneros de la Iglesia Mormona a tiempo completo y como tales han sido apartados para una misión especial. Ellos han prometido postergar las salidas en pareja, la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A los <a href="http://www.familiaseternas.com/misioneros_mormones" class="internal_link_tool_misioneros mormones">misioneros mormones</a> se les llama por los títulos Élder para los hombres y Hermana para las mujeres.  Esto es para representar el hecho de que son misioneros de <a href="http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/inmigrantes/50761" class="internal_link_tool_la iglesia mormona">la Iglesia Mormona</a> a tiempo completo y como tales han sido apartados para una misión especial. Ellos han prometido postergar las salidas en pareja, la escuela y sus carreras para predicar el Evangelio restaurado de Jesucristo.  Los hombres son llamados Élderes porque poseen el oficio de Élder del Sacerdocio de Melquisedec de la <a href="http://www.laiglesiamormona.com/" class="internal_link_tool_iglesia mormona">Iglesia Mormona</a>. Ellos sirven en pares y dedican todas sus energías a predicar el Evangelio por dos años. Las mujeres en la Iglesia Mormona no poseen oficios en el sacerdocio; sin embargo, ocupan muchas enseñanzas importantes y posiciones de liderazgo.  Ya que <a href="http://www.laiglesiamormona.com/" class="internal_link_tool_los mormones">los mormones</a> generalmente se refieren unos a otros como hermanos y hermanas, en reconocimiento del hecho de que todas las personas son hijos de un Padre Universal que es Dios, a las misioneras se les llama Hermanas y sirven por un período de dieciocho meses. Todos los misioneros <a href="http://www.lds.org.ar/" class="internal_link_tool_mormones">mormones</a> sirven en pares llamados compañerismos.</p>
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		<title>Fui criada en un hogar Católico Romano</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Jan 2009 02:50:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos de conversión]]></category>

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		<description><![CDATA[Fui criada en un hogar Católico Romano Por Susan Craig Crecí en un hogar católico romano. Aunque no me di cuenta a tiempo, en realidad mi ruptura con el catolicismo comenzó con la muerte de mi hermanito a quien nunca llegué a conocer. Él nació a principios de los años 60 y murió a causa [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fui criada en un hogar Católico Romano</strong></p>
<p>Por Susan Craig </p>
<p>Crecí en un hogar católico romano. Aunque no me di cuenta a tiempo, en realidad  mi ruptura con el catolicismo comenzó con la muerte de mi hermanito a quien nunca llegué a conocer.  Él nació a principios de los años 60 y murió a causa de un defecto congénito.  Además, crecí creyendo que si un bebé no es bautizado, nunca iría al cielo. Nunca cuestioné esta creencia.  Algunos años después, empecé a sentir miedo porque mi hermano que era un bebé no había sido bautizado.  No sabía cómo estar segura de ello. </p>
<p>En septiembre de 1972, mi madre (divorciada), mi hermana y mi otro hermano nos mudamos a una nueva ciudad para que así ella pudiera seguir sus estudios de enfermería.  Recuerdo que un día cuando regresaba de la escuela a mi casa observé en la primera plana del periódico una foto de dos hombres jóvenes vestidos con camisas blancas y corbatas.  No leí la leyenda de la foto y no pensé nada sobre ella.  Sin saberlo, mi hermana menor se había hecho amiga de una compañera de clase quien era miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.  Invitaron a mi hermana a su casa para reunirse con los misioneros y empezó a asistir a las charlas.  Sin embargo, ella no se identificó con todo eso. </p>
<p>Ella se retiró y después su amiga preguntó si me gustaría ir a mí y reunirme con los élderes.  Acepté y comencé a asistir a las charlas.  Los élderes hicieron que empezara a asistir a las actividades de los jóvenes, mientras ellos me enseñaban.  Finalmente, terminé con las charlas, pero seguí asistiendo a las reuniones.  Para mí fue fácil creer lo que los élderes me enseñaban, además entendía el Libro del Mormón a la perfección.  Me dijeron que era la palabra de Dios para las personas que habían vivido aquí en la tierra hace muchos años atrás y fue fácil aceptar eso.  Intelectualmente, todo tenía sentido para mí, pero en ese momento, aún no tenía un testimonio espiritual que fuera verdadero.  Incluso no sabía cómo explicarlo, pero quería creer mucho. Aún me sentía profundamente triste. </p>
<p>No me enfrenté a ninguna oposición por parte de mi familia, pero un día cuando mi padre llamó, me enteré que mi madre le había estado contando a mi padre de mi actividad en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.  Él me preguntó sobre ello y le dije que sí, que había estado asistiendo a otra iglesia. Después me preguntó, &#8220;¿La iglesia católica no significa nada para ti?&#8221;. Quise decir que &#8220;No&#8221; en voz alta, pero no pude, ya que no quería herir sus sentimientos.  Pero para mí, había dicho que no.  El catolicismo ya no significaba nada para mí.  No me transmitía ninguna luz ni ninguna esperanza. Después de eso, aún sentía un dolor dentro de mí, necesitaba tener una confirmación en mi corazón sobre la verdad que los élderes me habían enseñado.</p>
<p>Y finalmente sucedió una noche mientras estaba sentada en clase, en la iglesia con otras dos adolescentes.  Cada aula tenía la imagen de una iglesia en una pared.  El salón donde estábamos tenía la imagen de Pedro, Santiago y Juan otorgando el sacerdocio de Melquisedec a José Smith y Oliverio Cowdery.  Antes, había visto innumerables veces esa imagen, pero nunca pensé nada sobre ella.  Hasta esa noche en especial, siempre prestaba atención a la lección y a la maestra.  Pero en esa noche, por alguna razón, no lo hice, no podía. </p>
<p>Estaba mirando alrededor del salón y mi mirada se quedó fija en esa imagen. Sólo esta vez, no podía quitar la mirada de esa figura.  Por alguna razón no podía hacerlo.  Nadie se dio cuenta que no estaba prestando atención a la lección, ni siquiera la maestra.  Y entonces mi testimonio vino del Espíritu Santo.  De pronto, todo mi cuerpo se estaba inundando con el sentimiento más maravilloso y dichoso.  En ese instante supe en mi corazón que todo era verdad. </p>
<p>Al día siguiente, me puse en contacto tan pronto como pude con los misioneros de la Iglesia y les pedí que vinieran a nuestro departamento.  Cuando llegaron yo estaba muy seria.  Ese fue un día memorable para mí.  Entonces les dije que quería ser bautizada.  Ellos se alegraron tanto. Después me dijeron que temían que les dijera lo contrario. Mi bautizo fue fijado para el 26 de enero de 1973.  Pero como estaba tan ansiosa, lo cambiaron de fecha para una semana antes y me bautizaron el 19 de enero. Tan pronto como salí del agua, mi depresión espiritual se había ido. Supe la respuesta a la pregunta de quién yo era y nunca más me sentí triste con esa pregunta.</p>
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		<title>Cómo suena Dios</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Jan 2009 02:48:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos de conversión]]></category>

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		<description><![CDATA[Cómo suena Dios Por Allison Crecí sin una religión en particular; aunque mis padres estaban entre el Unitarianismo y la agnosis, mi madre ahora dice que ella es una atea. La historia de mi conversión empieza en julio de 1982 en El Cajón, fuera de San Diego, California, donde estaba pasando un tiempo con mis [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Cómo suena Dios</strong></p>
<p>Por Allison </p>
<p>Crecí sin una religión en particular; aunque mis padres estaban entre el Unitarianismo y la agnosis, mi madre ahora dice que ella es una atea.  La historia de mi conversión empieza en julio de 1982 en El Cajón, fuera de San Diego, California, donde estaba pasando un tiempo con mis padres después del nacimiento de mi segundo hijo.  Fue un tiempo horrible para mí, ya que su dios era el dinero y hacían todo lo posible por tratar de hacerme divorciar de mi esposo, quien se había quedado en Santa Cruz, California en la universidad mientras yo “visitaba” a mi familia en El Cajón.  Si hubiéramos tenido conocimiento de la agenda de mis padres antes, nunca hubiéramos acordado que me quedara allí, pero había tenido dificultades después de dar a luz y ya que mi mamá era una enfermera, ésa parecía la mejor opción en ese momento.  Si me hubiera sentido mejor, hubiera sospechado del hecho de que ellos insistieron en llevar todo el mobiliario que era mío o que hubiera conseguido a través de un préstamo a mi persona, con ellos a San Diego.</p>
<p>Terminé caminando al 7-Eleven (un establecimiento comercial) cada día para llamar y hablar con mi esposo acerca del momento difícil por el que estaba pasando –finalmente me di cuenta de que mis padres querían que dejara a mi esposo, que me quedara con ellos con mis dos hijos pequeños, e hiciera el trabajo del hogar para ellos y mis hermanas como una forma de pagar mi estadía.  Fui tratada sin contemplaciones y a la vez mis hermanas estaban contentas, así que estaba en un constante estado de confusión y depresión. Cuando mi esposo vino a recogerme, después de saber sus planes e intenciones, le dijeron que consiguiera un trabajo en San Diego en una semana o de otro modo, saliera de mi vida para siempre.  Se esforzó bastante pero nada era suficiente, y aun él dudaba de tratar de llevarme de regreso a Santa Cruz en su vieja camioneta pick-up internacional del año 54, porque el alternador le había estado dando problemas todo el camino de venida.</p>
<p>Me dijo que iba a averiguar el nombre del obispo mormón local e iba a hablar con él.  Mi esposo era un miembro converso inactivo de la <a href="http://es.mormonwiki.com/Iglesia_Mormona">Iglesia Mormona</a> en ese tiempo, y él había compartido un poquito de lo que había aprendido, así que le dije que lo hiciera.  Cuando él regresó y dijo que el obispo había dicho que él no podía hacer mucho, pero que oraría por nosotros, no pensaba que eso nos ayudaría mucho.  Por otro lado, el permanecer en casa de mis padres era inaceptable (y después averigüé que mi padre estaba enfermo mentalmente y estaba afectando a los otros miembros de mi familia en su conducta, tanto que toda la familia tomó su propio rumbo y mis padres se divorciaron.  Tengo miedo de pensar qué nos habría pasado a mí y a mis hijos si hubiera escogido quedarme).</p>
<p>Así que empezamos el viaje a Santa Cruz en un ala y con una oración, con todas mis cosas que pude cargar en la parte trasera de la camioneta y mis dos hijos bien sujetos entre mi esposo y yo.  Aún no habíamos salido de San Diego cuando empezamos a tener problemas con el alternador, y sentí desesperación.  Habíamos avanzado hasta Del Mar, y luego nuestras luces empezaron a parpadear y se apagaron.  La empujamos hasta el Restaurante Sambo que estaba abierto toda la noche.  Mientras me sentaba hablando con mi esposo de nuestra situación, y el hecho de que él iba a tener que tratar de que un amigo nos enviara el dinero para el repuesto mientras él trabajaba toda la noche, sucedió el primer milagro.</p>
<p>Aun si hubiéramos tenido el dinero para ello, no podríamos haber permanecido en ningún hotel local de Del Mar porque las carreras de caballos los habían llenado, y no habían cuartos en ese lugar para nuestra pequeña familia.  Una señora en la mesa detrás de mí se volteó y me dio un billete de cinco dólares.  Cuando le pregunté su dirección para que le pudiera enviar el dinero cuando pudiera, ella dijo que no me preocupara por ello, pero que lo “pasara” a alguien más en necesidad (lo que he hecho varias veces desde entonces).  Esos 5 dólares me permitieron quedarme con mis pequeños en una mesa toda la noche, porque pude mantenerme comprando un poquito de comida durante el tiempo que estuve allí para justificar nuestra permanencia en ese lugar.  El segundo milagro fue que mi esposo pudo arreglar la camioneta y pudimos continuar la marcha, así que llegamos a Big Sur donde pudimos quedarnos con amigos por la noche, y luego viajamos hasta Santa Cruz al día siguiente.  Todo esto me hizo pensar acerca de lo que el obispo dijo y empecé a creer en el poder de la oración.</p>
<p>Mis padres me enviaron una carta repudiándome no mucho después y sentí que estaba en el pico de la desesperación.  Luego mi esposo sabiamente me dijo que necesitaba a la <a href="http://es.mormonwiki.com/Sociedad_de_Socorro">Sociedad de Socorro</a> y que íbamos a ir a <a href="http://creenciasmormonas.com/" class="internal_link_tool">la Iglesia Mormona</a> al día siguiente. Le dije que yo necesitaba más que una organización social y él me dijo que la Sociedad de Socorro lo era, pero que además me enseñarían como ¡hornear todo un pan de trigo! Pensé que valdría la pena tratar, ya que había estado buscando una iglesia hacía un tiempo, y sabía que necesitaba una, pero no había intentado con esta aún.  Así que al día siguiente alistamos a los chicos con su mejor ropa y fuimos a la pequeña capilla en las montañas de Santa Cruz.</p>
<p>Mi último hijo, de dos meses de edad, estaba un poquito fastidiado, así que lo llevé a la guardería para mecerlo, donde habían parlantes para escuchar los servicios sacramentales. A medida que escuché al primer discursante, un hermano mayor, un hermoso sentimiento me invadió, y me sentí como si estuviera bañada en una luz dorada. Él no habló de nada extraordinario, pero lágrimas de gozo empezaron a surcar mi rostro mientras mecía a mi pequeño en la vieja silla mecedora que tenían allí.  Sentí un testigo poderoso de que algo grandioso estaba sucediendo en esa Iglesia, y mientras observaba a los miembros pasando por los pasillos por un momento, noté que todos sus rostros parecían estar resplandeciendo.  Supe que necesitaba averiguar más acerca de esta Iglesia, así que cuando dos jóvenes con camisas blancas se me acercaron (quienes parecían resplandecer más que el resto), tomé el libro que ellos me ofrecieron.</p>
<p>He leído la experiencia de Parley P. Pratt y sé cómo se sintió cuando él leyó el <a href="http://es.mormonwiki.com/Libro_de_Morm%C3%B3n">Libro de Mormón</a>, porque yo he tenido una experiencia similar. Hice poco esa semana, excepto cuidar de mis hijos y leer ese libro, como una persona sedienta en el desierto a quien repentinamente se le da agua fresca y pura, o una persona hambrienta a la que se le da un gran banquete.  Ya casi lo había terminado para el fin de semana e hice que los misioneros regresaran y me enseñaran cada noche.  Mi razonamiento fue que este libro no podía haber sido escrito por un joven granjero con una educación de tercer grado, así que tenía que ser de un origen diferente al de un hombre. “Por sus frutos los conoceréis” pasó por mi mente, así que, basándome en lo que había visto de los miembros, decidí que era de Dios.  Ya había decidido que el bautismo fuera el siguiente paso, después de leer el discurso de Alma en las aguas de Mormón, así que cuando los misioneros me preguntaron el jueves si había pensado en bautizarme, les respondí que sí, que estaba lista para ser bautizada esa noche.  Ellos dijeron que los había tomado por sorpresa y que necesitaba una entrevista y tenían que alistar la pila bautismal, y me pidieron que el bautismo fuera el domingo.</p>
<p>Así que el domingo fue fijado para el bautismo, una semana complete después de que había ido por primera vez a la Iglesia.  El sábado, estaba teniendo algunas dudas, preguntándome si habría sido demasiado apresurada, cuando repentinamente un tremendo sonido de trueno se escuchó sobre mi cabeza, de la nada.  No había ni siquiera nubes en el cielo, ni lluvia ni otro trueno, sólo este fuerte sonido reverberando en nuestro departamento de estudiante en el segundo piso.  Fue tan fuerte que mi esposo lo escuchó a muchas millas de mí, en el centro, y mi hijo el mayor, en ese entonces de dos años, vino corriendo con su carita pálida y me preguntó: “¿Mamá, así es como suena Dios?” Le dije que pensaba que sí y decidí interpretar que fue la advertencia que necesitaba de que debería, por cierto, continuar con mi bautismo.</p>
<p>Al día siguiente, subimos todos en la camioneta y nos dirigimos hacia la parte baja de la montaña a la autopista.  A mitad del camino de bajada, la vieja camioneta, cuya aguja de combustible no funcionaba, se quedó sin combustible.  También, mi esposo se dio cuenta de que había dejado su billetera en el departamento, así que tomó a mi hijo mayor, dejándome con el bebé, y empezó a caminar de regreso al departamento.  Estaba segura de que íbamos a llegar tarde al bautismo, pero decidí ejercitar mi nueva fe y orar al Señor, pidiéndole que si Él realmente deseaba que me bautizara en esta Iglesia, que por favor nos ayudara.  Un corto rato después mi esposo apareció con mi hijo y con combustible.  Alguien los había llevado, había escuchado que me iba a bautizar (sin importar en qué iglesia fuera), y ¿llevó a mi esposo al departamento a recoger su billetera, luego a la estación de combustible y luego a la camioneta!  Decidí que no necesitaba mayores pruebas de la veracidad de esta Iglesia y una hora más tarde estaba entrando a las aguas del bautismo.  En verdad sentí el espíritu de mi recientemente fallecida abuela mientras iba a la capilla, como si ella estuviera sentada un poco más atrás y por encima de mí.  Posteriormente me aseguré de realizar la <a href="http://es.mormonwiki.com/Templos_Mormones">obra del templo</a> por ella, y me preguntaba si ella habría estado también ayudándome a continuar a pesar de todas mis pruebas, cuidando de mí como una misión especial del Señor.</p>
<p>Aún soy una miembro firme y fiel miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, casi 24 años más tarde, y he criado a todos mis hijos en el evangelio,  Mi testimonio crece más día a día, y aún siento que esa decisión de bautizarme fue lo mejor que hice.  Uno de mis hijos, el que era un bebé al momento de mi conversión, salió a una misión a la Misión de California Fresno, a la cual nuestro barrio en Santa Cruz era parte en ese tiempo, así que siento que hemos devuelto las bendiciones a esa zona.</p>
<p>Digo todo esto en el nombre de Jesucristo, amén.</p>
<p>Para hallar mayor información<br />
<a href="http://creenciasmormonas.com/">Creenciasmormonas.com</a><br />
<a href="http://misionerosmormones.com/">Misioneros mormones</a> </p>
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		<title>Un Testimonio y Mi Testimonio de la Obra del Señor en Fiji</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Jan 2009 02:40:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos de conversión]]></category>

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		<description><![CDATA[Un Testimonio y Mi Testimonio de la Obra del Señor en Fiji Por Maraia Sokia Weingarten Este testimonio es para el Presidente Inosi Naga y para los maravillosos santos de Fiji quienes ahora están viviendo en el norte de California y participarán en la conmemoración maravillosa del cincuenta aniversario de La Iglesia de Jesucristo de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Un Testimonio y Mi Testimonio de la Obra del Señor en Fiji</strong></p>
<p>Por Maraia Sokia Weingarten</p>
<p>Este testimonio es para el Presidente Inosi Naga y para los maravillosos santos de Fiji quienes ahora están viviendo en el norte de California y participarán en la conmemoración maravillosa del cincuenta aniversario de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en las Islas Fiji. Los ojos se me llenan de lágrimas cuando pienso y recuerdo mis experiencias cuando era una niña de 6 años de edad y vivía en Suva, cuando nuestras vidas como miembros de la familia Sokia cambiarían eternamente gracias a esta iglesia “norteamericana”.</p>
<p>Mirando el pasado ahora 50 años después, sé que no fue coincidencia; esto es obra del Señor y Él sabía que había llegado el momento de que Fiji recibiera el evangelio.  En 1953, mi tío Vuki Tokailagi (quien ahora vive en Nadi), era bibliotecario de la Biblioteca Suva City Library, cuando recogió un libro del basurero titulado “Qué es un mormón”, el cual llevó a mis padres.  Mi padre quien era metodista y mi madre, católica, empezaron a leer el libro y se fascinaron por las ideas de las familias eternas, los grados de la gloria y todo el plan de salvación.  La semilla se sembró.  Mientras tanto, en Samoa, mi abuelo, John Lava Roberts y mi abuela Maraia estaban hablando con los <a href="http://www.losmormones.org/misioneros_mormones" class="internal_link_tool">misioneros mormones</a> quienes se estaban preparando para venir a Fiji para abrir la misión Fiji. Era lógico que mis abuelos les dieran los nombres y la dirección de mis padres.  En ese tiempo, la comunicación era muy escasa, por lo que mis padres Peni y Kini Sokia no tenían idea de esta referencia.</p>
<p>En Fiji, Kini tuvo un sueño con dos hombres blancos que venían a visitarla, sueño que para ella fue muy difícil de comprender ya que en ese tiempo los hombres británicos en Fiji no lucían como aquellos que ella vio en sus sueños. De más está decir que, en 1954, cuando los misioneros tocaron nuestra puerta en Flagstaff, nadie puede imaginar la gran sorpresa que se llevó mi madre cuando abrió la puerta. Después de las charlas de los misioneros y las reuniones con la familia Cecil y Loma Smith, los Faiokaus, los Belchers, los Ashleys y los Lobendhns, empezamos a sentir alguna conexión con esta nueva iglesia.  No fue sino hasta 1956, cuando Peni Tokailagi Sokia, Joe, Mere y Maraia fueron bautizados en el río Lami, cerca de la casa de la familia Smith.</p>
<p>Tengo recuerdos cuando teníamos reuniones en la casa de los Smith en Lami, en el salón Matanisiga en Toorak, en un antiguo edificio en Desvouex Road en la colina donde ahora se encuentra la capilla Suva, el Masonic Hall cerca al parque Albert y finalmente después la capilla Suva. Recuerdo que iba a la primaria los jueves por la tarde en el antiguo edificio en Desvouex Road, donde Anna Joy Smith era la Directora de la Primaria y Jeannie Belcher era mi maestra de la Primaria.  El primer grupo de la Primaria de niños fueron Brian y Elliott Lobendahn, el Vuetis, Joe, Mere y yo.  Finalmente, Alice Ashley y Adi Loa Naufahu se convirtieron en Presidentas de la Primaria.</p>
<p>Otros recuerdos que tengo era cuando ayudaba a los misioneros mormones de construcción de Samoa, quienes vinieron a construir la capilla Suva.  Algunos de ellos se relacionaban con mi abuelo Lava y nosotros lo ayudábamos a cocinar para ellos y a lavar su ropa.  Entre los misioneros de construcción de los Estados Unidos estaban la familia Wilson, los Bigelows, los Walls y los Mendenhallas.  Estas familias misioneras nos enseñaron la forma en que el evangelio se vive a diario.</p>
<p>Recuerdo que el Hermano Cecil Smith trabajó para la ciudad y trajo a algunas personas para sembrar bellas rosas en el jardín frontal de la capilla.  La consagración de la capilla Suva fue un gran evento cuando el Presidente David O. McKay vino a consagrarla.  La mayoría de los dignitarios de la iglesia se hospedaron en el Hotel Grand Pacific.  En esos días, la vista desde la capilla de Suva con vista a la bahía de Suva era espectacular y las puestas de sol eran gloriosas. La iglesia era pequeña y multicultural en la naturaleza y todos nos sentíamos unidos y como una sola familia ya que éramos pocos.  El número de misioneros fue incrementándose a seis y la obra misional progresaba lentamente.  Recuerdo que Joe se fue a una misión de corto plazo a Lomalima, Lau con el élder Gibson.  La familia Walter Smith tenía su pequeña rama en Taveuni.  Finalmente, Kwong y Mereoni Yee recibió un grupo en Lautoka y la familia Phillip Lelo en Vatukoula.</p>
<p>El número de miembros en Suva se incrementó y otros Santos de los Últimos Días fueron: Finau, Ruby Lavulo, Manu Tupou, Bale y Falo Keil, Letiola Blake, Mary Powell, Gideon Dolo, Tomasi Tawake de Toorak, Daud Sahim, Ashok Dutta, Avid Hussein, MaryAnn Wright, Sarote Tolo, Breckterfields, Lily Croker, Sheffets, Tiva, Koto y Ruci Cavu, Lydia &#38; Cheetah Emberson, Yvonne Giblin, Francis Vueti y familia, Kini Vitukawalu, Olivia Bitu, los Snows, Dhir, y los Mapas.</p>
<p>Los primeros misioneros fueron el élder Harris y su acompañante, el élder Singleton, el élder Markham quienes después regresaron a enseñar en LDS Tech., Blacker, Todd, Wacker, Grover McGees, Watkins, Lindholms, Oswalds y muchos otros quienes dieron mucho por los miembros de la iglesia.  Los presidentes de las primeras misiones como la familia Sampsons, Stones, Coombs, Daltons y Grobergs allanaron el camino para los que vinieron después a trabajar mucho más por la obra.</p>
<p>En los primeros días, hubo momentos en los que no habían suficientes personas para cubrir todas las posiciones en la iglesia mientras tratábamos de organizarla.  Recuerdo haber estado en la AMM y también fui la presidenta de la AMM porque no había suficientes personas para llamar a un líder.  AMM era el nombre del Programa para Jóvenes Mujeres en ese tiempo.  Lo más destacado fue cuando yo dirigí una reunión un martes por la noche en la que el élder Howard W. Hunter y élder Thomas S. Monson fueron nuestros invitados de la noche.</p>
<p>También, recuerdo cuando mi tía Emma Lobendahn fue la presidenta de la Sociedad de Socorro por muchos años. Ella me llamó para ser la maestra de la Sociedad de Socorro cuando tenía 16 años. Cuando recuerdo esos tiempos, creo que las hermanas eran muy tímidas para enseñar, porque el Hermano Anderson siempre asistía a las reuniones de la Sociedad de Socorro.  Lo más resaltante de esas reuniones por la noche era después de la Sociedad de Socorro cuando todas las señoras socializaban entre ellas, culminando en un desafío de quien quería correr con la Hermana Breckterfield por todo el pasillo. Esos eran los buenos viejos tiempos.  Además de esos momentos divertidos, los domingos, recuerdo que los jóvenes varones se divertían muchísimo llevando al Hermano Willy Finau en su silla de ruedas desde arriba hacia abajo en la pendiente trasera de la capilla como una manera habitual de entretenimiento.  Esas eran nuestras experiencias que crearon lazos afectivos en ese tiempo.</p>
<p>Cuando era niña, asistía al Colegio Metodista Femenino de Annesley en donde una tía era la directora.  Cuando estaba en octavo grado, recuerdo que me llamaron al frente de todo el colegio durante la formación de los lunes en la mañana y fui humillada por mi tía debido a que no asistía a sus clases de religión y porque asistía a la nueva iglesia norteamericana.  Estoy segura de que Joe y Mere tenían suy parte de experiencias, pero desde el principio me di cuenta que ser parte de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días significaba que iba a ser diferente según mi compromiso al momento de mi bautismo.  Fui aceptada en el entonces prestigioso y selectivo internado en el colegio Adi Cakobau, pero me retiré porque iba a extrañar todas mis reuniones y actividades de la iglesia si yo iba a Sawani.  En otra ocasión, la misma tía encontró otra razón para humillarme en frente de mis compañeros y mis profesores, haciendo de mí un espectáculo, por haber rechazado esa oportunidad.  Regresando a esos tiempos, no tengo absolutamente ningún remordimiento por las decisiones que tomé.  El evangelio me enseñó desde muy temprano a ser honesta conmigo misma y que esto está entre el Señor y yo.</p>
<p>El primer colegio de primaria se abrió en la Iglesia Suva  con nuestro hermano Maorí, Charles Mohi, como director.  Blossom Mohi y Mama Sokia estaban siempre ahí ayudándolo con todas las tareas domésticas fuera del horario y en las actividades necesarias para atraer interés al colegio.  Lo que yo recuerdo es que la Hermana Ram y Grace Taito estaban entre los primeros profesores. El número de miembros de la iglesia empezó a crecer a un ritmo más rápido que la década anterior.</p>
<p>El colegio de secundaria se abrió en el terreno de la Capilla Samabula, en 1976, con un ex misionero, Howard Wolfgram quien era el director.  Algunos de los profesores eran Hiagi Wesley, Rejieli Mejieli, Sereima Qadriu, Ada Whippy y yo.  El LDSTC abrió en Tamavua y otro en Maori, el hermano Grecory Tata vino a ayudarnos a organizar el programa musical para el colegio.  La iglesia dio un gran salto de reconocimiento en la comunidad.  En ese tiempo, cuando regresé a casa a enseñar, el programa de Seminarios e Institutos existía para ayudar a los miembros a edificar sus testimonios y a conocer más sobre la Iglesia.  Joe y Inosi Naga hicieron un gran trabajo ayudando a las personas a comprender los principios del evangelio y las doctrinas de la iglesia con la asistencia de Beta como secretaria. Otro persona originaria de Nueva Zelanda, el Presidente Palmer, era el presidente de la misión en ese momento.</p>
<p>La creación de la misión Fiji fue un maravilloso recuerdo de que la obra del Señor cada vez crecía más.  Otro hito que se logró fue cuando se realizó una Conferencia de Área en Fiji, en 1976, presidida por el Presidente Spencer W. Kimball. Los santos venían a Fiji y los alrededores de las islas del Pacífico de la misión.  Esa fue una experiencia sorprendente porque tuve la oportunidad, junto con los miembros de prensa local y  reporteros de periódicos locales, de escuchar al profeta durante una conferencia de prensa especial que hablaba sobre la misión de la Iglesia de Fiji.  Fui asignada para cubrir los eventos de la conferencia para la revista Ensign.</p>
<p>El Programa de Basketball Bajo Techo fue otra posibilidad para que la Iglesia ganara reconocimiento en la comunidad, especialmente con todos nuestros élderes  americanos como directores del programa.  No es necesario decir que tenemos a Michael y Paul Whippy para continuar una tradición que ayudó a la mayoría de los jóvenes a permanecer más unidos como hermanos y hermanas en nuestra Sión de Fiji.</p>
<p>Otros miembros fieles que no he mencionado son los Maiwiriwiris, los Manuelis, los Rams, los Bukalases, los Ramas, los Vitinavulagis, Macawai y muchos, hay muchas más que no he mencionado sus nombres pero ustedes saben quiénes son y también todos aquellos que ahora están asistiendo a la Iglesia, todos dan muchísimo a los fieles maravillosos que condujeron a la Iglesia a lo que es hoy.</p>
<p>Salí para asistir a la Universidad de la Iglesia de Hawái en 1969 y nunca supe lo maravillosos que eran los misioneros, parejas, presidentes de misión, genealogistas, profesores y amigos que vinieron a Fiji para construir sobre el abundante legado de fe y amor que ha prevalecido en esas queridas islas. Estoy muy agradecida por sus contribuciones para ayudar a construir a Sión en Fiji.  En 1989, cuando regresé por el funeral de mi hermano Simón, estaba conmovida de ver los rostros de muchos de los habitantes de Fiji en la congregación. Fue un testimonio para mí y sé que esta es la obra del Señor y nada iba a detenerla.</p>
<p>Al principio en Fiji, nos inspirábamos en las experiencias y fortalezas de los pioneros <a href="http://misionerosmormones.com/" class="internal_link_tool_mormones">mormones</a> de la Iglesia en Utah.  No sabíamos mucho pero confiábamos en el Señor. Había conflictos y contención que amenazaban la obra, pero nos ayudaban quienes tenían fe.  Recuerdo que en cada reunión de Ayuno y Testimonio, la hermana Ashley, la hermana Lobendahn y la Mama Sokia todos los meses daban sus testimonios y mucho de lo que decían era siempre lo mismo, siempre, siempre lo mismo y algo que ellas mencionaban en repetidas ocasiones era todos esperábamos que algún día en Fiji tuviéramos un templo mormón en Fiji para así poder hacer la obra del templo.</p>
<p>Estaba viviendo en Utah cuando el profeta Gordon B. Hinckley dio el anuncio de la construcción del Templo en Fiji y recuerdo que rompí en llanto porque recordé los deseos justificados de esas tres madres pioneras y también las oraciones de aquellos que vinieron después de ellas.  El Señor vive y Él responde nuestras oraciones si seguimos en Su camino y si somos fieles hasta el fin. Este anuncio no vino sin una prueba.  El adversario estaba consciente de cómo esto afectaría la manera en que los santos de Fiji vivían el evangelio.  Hubo disturbios políticos y una serie de golpes, incluso el día de la dedicación.</p>
<p>Mis queridos hermanos y hermanas, como las palabras de la Hermana Sheri Dew: “Dios necesita un pueblo poderoso. Seamos como el Capitán Moroni y declaremos de qué lado estamos”. El mundo está lleno de obscenidades y actividades inmorales.  Tomen coraje y defiendan lo que es correcto, ruego que el Señor los bendiga en sus esfuerzos a medida que se esfuerzan por guardar los mandamientos y ser parte del ejército de Dios, en hacer que su obra de rectitud siga avanzando.  Estoy muy agradecida todos los días por ser miembro de Su Iglesia.  Soy testigo de la verdad de todo lo declarado, en el nombre de nuestro amado Salvador Jesucristo, Amén. </p>
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		<title>Búsqueda de la verdad por Crystal Champion</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Jan 2009 01:47:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Búsqueda de la verdad por Crystal Champion Estoy segura que ahora he encontrado la verdad que estuve buscando por la mayor parte de mi vida. No fui criada en un hogar muy religioso y la verdad es que en mi infancia y en mis años de adolescencia rara vez asistimos a la iglesia. Sé que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Búsqueda de la verdad por Crystal Champion</strong></p>
<p>Estoy segura que ahora he encontrado la verdad que estuve buscando por la mayor parte de mi vida. </p>
<p>No fui criada en un hogar muy religioso y la verdad es que en mi infancia y en mis años de adolescencia rara vez asistimos a la iglesia. Sé que mi madre quería que la iglesia fuera parte de nuestras vidas, ya que ella fue criada en un hogar muy religioso y siempre asistía a la iglesia. Además, puedo dar crédito que mi madre trató de llevarnos, pero también ponía muchísimas excusas con respecto al por qué nunca podíamos ir. Esto fue difícil para mí porque desde mis primeros años en la Escuela de Vacaciones de la Biblia había podido comprender las palabras que se encontraban en las Escrituras. </p>
<p>Aunque nunca fui a la iglesia con mi familia, cuando tenía 17 años empecé a asistir frecuentemente.  Asistí a la iglesia sólo porque mi amiga y yo cantábamos en el coro y ella me llevó a rastras al primer ensayo y dijo que me iba a encantar. Ella tenía razón y empecé a investigar sobre la Iglesia Católica después de asistir frecuentemente a cada misa en donde el coro cantaba.  Pensé que debería hacerme miembro de la iglesia, porque todos los miembros del coro pensaban que yo debería hacerlo ya que me veían allí todo el tiempo y parecía que lo disfrutaba.  Llegué hasta a pedir que una pareja fueran mis padrinos y comencé a hablar con el diácono a cargo de los bautizos sobre todas las costumbres y las enseñanzas de la Iglesia. Mientras hablaba con el diácono tuve una sensación extraña y pensé que esta iglesia no era para mí, pero yo no quise decirle a nadie sobre esto porque todos me estaban presionando para que me bautice.  Nunca fui bautizada y estoy agradecida por eso, porque hubiera sido muy infeliz. </p>
<p>Antes de empezar a cantar en el coro, había estado pasando por momentos muy duros y siempre recuerdo que las personas decían que lo que me había sucedido era porque el Padre Celestial sabía que yo podía manejar la situación y que tendría la capacidad de ayudar a otras personas a manejar la misma situación. No tenía ni idea de por qué sabía eso, pero sabía y no tenía miedo de decirles a las personas más cercanas a mí. </p>
<p>Por casualidad, encontré a las hermanas misioneras mormonas a inicios de otoño de 2003, mientras estaba cuidando a un niño para la madre de un amigo de la familia, quien estaba enferma.  Escuché que alguien tocó la puerta y al abrirla vi a las jóvenes damas paradas delante de mí y me hicieron una pregunta, las invité a entrar a la casa y hablamos.  Las dos misioneras eran la hermana Andrea Bayles y la hermana Brooke Bessilever.  Sólo me reuní con ellas pocas veces antes de que una de ellas fuera enviada a casa por problemas de salud y la otra hermana fuera enviada a Horseheads.  Antes de irse, ellas fueron a despedirse y contarme lo que estuvo sucediendo pero no estuve en casa en ese momento y una de las dos hermanas pensó que se iría sólo por tres semanas hasta el siguiente cambio. </p>
<p>Nunca recibí su mensaje y sólo asumí que ellas no supieron cómo reaccionar al incidente que mi padre las hizo pasar la segunda vez que vinieron a verme.  Así que continué con mis estudios y no pensé más sobre eso.  Aproximadamente después de 2 a 3 meses, dos nuevas hermanas misioneras se presentaron amablemente en la puerta de mi casa tratando de ubicarme por una o dos semanas.  La Hermana Carly Felice y la Hermana Dawn Vanlandingham vinieron a mi casa una noche y mi mamá les dijo que iba a llegar a casa en aproximadamente una hora. Decidieron rodear toda mi calle y así finalmente me encontraron.  Parecía que ellas siempre venían a mi casa cuando yo estaba en la universidad o en el ensayo del coro o cuando estaba haciendo algo por la Iglesia Católica local.  Para ser honesta, yo me habría rendido si hubiera estado en su caso, pero estoy feliz de que no lo hicieran. No sólo trataron de mantenerse en contacto conmigo, sino también hicieron que los élderes trataran de ubicarme, pero no pudieron encontrar mi casa. Aproximadamente después de una semana, la Hermana Vanlandingham fue trasladada y la Hermana Rebekah Nuttall la sustituyó. Fue de esa manera como las cosas empezaron a cambiar para mí y donde encontré a dos amigas para toda la vida. </p>
<p>La primera vez que me reuní con la Hermana Felice sabía que la iba conocer y también tuve la misma sensación la primera vez que me reuní con la Hermana Nuttall.  No sé de dónde vino este sentimiento, pero sabía que había encontrado a dos de mis amigas más cercanas y sabía que iba a conocerlas porque recordé un sueño de cuando yo tenía aproximadamente 5 años y cuando las vi fue como revivir ese sueño. </p>
<p>Ahora, les diré que les tomó tiempo a las hermanas pedirme desde la primera reunión hasta días previos de Navidad que asista a la iglesia. Y debo decir que la única razón por la que fui fue porque ellas me llamaron y me dijeron que alguien iba a estar ahí a las 7:45 a.m. para recogerme y que yo iba a cantar en el programa de Navidad.  Debo decir que lo que hicieron fue algo bueno porque de lo contrario no iba a asistir a esta iglesia, ya que me iba a sentir culpable por no cantar en el Coro Católico, al cual yo pertenecía y no había perdido ni una sola misa en la que el coro cantaba durante los tres años que había formado parte de él. Debo decir que conseguir que vaya a la iglesia fue lo que realmente hizo que quisiera unirme a ella, porque los miembros de Liverpool Ward eran y son muy amables, amorosos y acogedores.  Ellos me dejaron cantar en el coro, aunque no sabía ninguna de las canciones y en realidad tuve que aprender todo el programa en apenas 45 minutos. </p>
<p>En el siguiente servicio al cual asistí, el director del coro me preguntó si me gustaría cantar un número musical especial con ellos, en un pequeño grupo y yo dije que sí quería. Sorprendentemente esto sucedió un domingo antes de ser bautizada. Ya cuando las hermanas me preguntaron si quería ser bautizada, yo contesté enseguida que sí; sin embargo, estaba muy nerviosa y asustada, ya que aunque sabía que todo lo que me habían enseñado era verdad –y en realidad, lo sabía desde el principio– tenía  miedo al rechazo, el cual yo estaba segura iba a suceder cuando diera este paso tan importante y también creo que estaba incómoda haciendo algo que me hacía feliz para tener un cambio.</p>
<p>Sin embargo, antes de pasar mi entrevista para ser bautizada, sentí que necesitaba informarles algo y también obtener la opinión de la Iglesia sobre algo que me había sucedido.  No les dije yo misma, tenía una amiga –que irónicamente fue la persona a quien le había pedido que fuera mi madrina– quien tomó el tema para decirles por mí, por qué yo no sabía cómo decirles que había sido violada muchas veces. Ahora la pregunta que les hice fue ¿Cómo la Iglesia considera a una persona víctima de violación, como una víctima o como una persona que se lo merecía?  Cuando ellas dijeron que la Iglesia no culpa a la víctima, hizo mucho más fácil mi decisión de ser bautizada. </p>
<p>Lo último que sucedió para que mi elección de ser bautizada fuera la correcta fue la bondad y la compasión que ellas me mostraron el día en que se enteraron todo lo que pasé y el amor que me mostraron después de enterarse de lo sucedido.  Eso fue todo lo que necesitaba saber, que estaba en lo correcto, necesitaba estar entre personas que aman a pesar de todo. También sabía que yo no tenía que cambiar lo que realmente era, porque me sentía que era aceptada y que ellos no me juzgarían por la forma como era. </p>
<p>¡Ahora para mi bautismo! El día que fui bautizada, fui temprano al centro de reuniones para hablar con las hermanas y ayudarlas con los preparativos. Estuve ahí con ellas aproximadamente una hora y después regresé a casa para comer y alistarme. Todo el día  no sentí nada de nervios, sólo me sentí emocionada y ansiosa; luego regresé al centro de reuniones, me cambié de ropa y las hermanas misioneras me tomaron entre 5 a 10 fotos  antes de ser bautizada.  Tan pronto como me cambié de ropa, empecé a ponerme muy nerviosa y no podía sentarme por mucho tiempo, por lo que decidí caminar por todo el ambiente y el edificio hasta que pude sentarme más tranquila.  Las hermanas hicieron mucho por mí, ellas escogieron a todos los oradores y al caballero que me bautizaría. Me sorprendió que ellos se tomaran todo ese tiempo de sus ocupados horarios para arreglar, básicamente, todo el bautismo. </p>
<p>Antes de ser bautizada, todos cantaron y eso realmente me sorprendió porque no esperaba que ellos hicieran tanto para ese bautismo. Estoy muy agradecida que lo hayan hecho porque hicieron que ese momento sea mucho más memorable para mí, ya que nunca nadie se había ofrecido para cantarme. Siento que el Padre Celestial verdaderamente me bendijo con las dos misioneras que necesitaba para encontrar la verdad y que me llevaron a Su Iglesia.  Sé que las dos misioneras, a quienes afortunadamente tuve la suerte de tenerlas en mi vida, fueron las que necesité para que trajeran la luz a mi vida y me saquen de la oscuridad que había comenzado a controlarme.  Todos los misioneros que me enseñaron son muy personas a quienes aprecio y sé que todos ellos estaban destinados a estar en mi vida.</p>
<p>También sé que el hermano que me bautizó era el que debía, ya que lo conocía aproximadamente por 5 años y aunque no sabía que era miembro de <a href="http://www.allaboutmormons.com/Blog/unirme_iglesia_mormona_unirse_siga_SPAN_26.php" class="internal_link_tool">la Iglesia mormona</a>, cuando descubrí y me preguntaron si quería ser bautizada, sabía que quería que él llevara a cabo el bautismo.  Por lo tanto, a medida que el Hermano Chistman-McArty y yo entramos a la pila bautismal, la cual lamentablemente estaba muy fría debido a que el tanque de agua caliente se había malogrado, yo estaba nerviosa y con frío.  Soy una persona muy tímida, así que el hecho de tener a 20 o 30 personas mirándome no alivió mis nervios y sentía que quería acabar con todo eso para que las personas ya no me observaran. Fui bautizada y cuando salí sacudí la cabeza porque el agua estaba demasiado fría, y eso arrancó la risa de todos ellos, incluso los misioneros. </p>
<p>Bien, tengo que decir que lo siguiente que hice fue un poco tonto, salí por el lado equivocado y después tuve que regresar y cruzar la pileta para ir por el lado apropiado para que de esa manera me pudiera cambiar. Me tomó un poco más de lo usual cambiarme debido a que me dijeron que podía tomarme mi tiempo. Lo hice y cuando regresé a la sala, me saludaron afectuosamente y me preguntaron cómo me sentía, yo contesté &#8220;con frío&#8221;. Estoy muy agradecida con todas las personas encantadoras que hablaron y cantaron en mi bautizo, además estoy agradecida de que las hermanas fueran tan serviciales en reunir todo. </p>
<p>El domingo siguiente después de mi bautizo, que fue el jueves 8 de enero de 2004, fui muy bendecida también por ser testigo de la bendición de un bebé, además de cantar una canción especial con un grupo pequeño. Se me pidió que cantara esto antes de ser bautizada, lo cual fue un poco extraño para mí ya que normalmente las iglesias no piden a una persona que no sean miembros cantar en un número especial.  Pensé que esto fue muy emocionante y después de que fui confirmada por el Obispo Alan Taylor y otras dos personas, canté y pienso que esto fue la mejor bienvenida que pude haber tenido.  Estoy tan sorprendida que yo haya hecho eso sin preocuparme de la reacción de mi familia. </p>
<p>Debo decir que yo estaba muy feliz de que mi madre, mis dos hermanas y nuestro vecino asistieran al bautismo y mi madre asistiera a mi confirmación. Realmente, no esperaba que ellos asistan, debido a los pensamientos negativos que ellos tenían sobre la Iglesia, por lo que la gente decía y las cosas negativas que están en Internet.  Toda la semana previa a mi bautizo y confirmación, sentía que me sacaba todo el peso del mundo que llevaba sobre mis hombros y la oscuridad que una vez invadió mi mente y mi corazón se convirtió en una gran y gloriosa luz.  Nunca podré pagar a las misioneras, quienes fueron una parte integral de mi salud espiritual y emocional, por toda la fe y el amor que ellas tienen por todas las personas y el Evangelio. Les debo mi vida en muchos aspectos y aún me mantengo en contacto con todas ellas. </p>
<p>Me gustaría decirles a todos quienes lean este testimonio y que no estén seguros si <a href="http://www.mormon.org/welcome/0,6929,403-3,00.html" class="internal_link_tool">La Iglesia SUD</a> (Mormona) es la verdadera, que sé sin duda alguna en mi mente y corazón que lo es.  Estoy muy agradecida que el Padre Celestial me diera la oportunidad de escuchar el evangelio restaurado a través de Sus bondadosos <a href="http://misionerosmormones.com/" class="internal_link_tool">misioneros mormones</a>. Quiero decirles a todos los misioneros que al leer esto sepan que ellos causan un impacto en todas las personas que los rodean, incluso cuando parece que nadie está notando la verdad que ustedes poseen.  Sé que <a href="http://www.facebook.com/pages/Jose-Smith-el-Profeta/106146745732?v=info" class="internal_link_tool">Joseph Smith</a> fue un profeta y que Gordon B. Hinckley es el actual profeta. Sé que el Evangelio es verdadero y que los principios que se enseñan pueden y  llevarán gozo y felicidad a su vida, de la misma forma como cambiaron la mía. Sé que el Padre Celestial sólo nos da lo que nosotros podemos manejar y todo el dolor que hemos pasado Él lo ha sufrido.  Quiero a esta Iglesia con todo mi corazón y sé que le puede ayudar tanto, si no es mucho más, como me ha ayudado. </p>
<p>Quiero dar las gracias al Padre Celestial, a los misioneros y a todos los miembros de esta encantadora <a href="http://www.mormonsud.com/videos/id_45/title_giuseppe-martinengo-la-iglesia-mormona/" class="internal_link_tool">Iglesia Mormona</a> que me han enseñado que hacer lo correcto es siempre lo que se debe hacer.  Y si hacer lo correcto provoca a su alrededor odio y  persecución contra usted, el Padre Celestial siempre estará ahí a su lado pase lo que pase y Él sabe y siente todo su dolor y también el dolor de todos en la tierra. Y saber que me ha ayudado a darme cuenta que aquellos que ya no quieren ser amables conmigo por lo que yo creo, son personas que no deberían estar a mí alrededor en este momento porque ellos no están preparados para escuchar ni aceptar la verdad.  No estoy diciendo que se olviden de ellos, sino que simplemente sean un ejemplo y no trate de obligarlos a nada, sólo siembre la semilla y ore para que ellos se sensibilicen ante la verdad y felicidad que usted desea compartir con ellos. </p>
<p>Les deseo a todos ustedes la mejor de las suertes con la elección que van a realizar y espero que se inclinen hacia el Padre Celestial como su guía, quien le dirá todo que usted necesita saber. Dejo todo esto para ustedes en el nombre de Jesucristo. Amén. </p>
<p>Para más información<br />
Mormonismo.net  </p>
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		<title>La Historia de Conversión de Richard Jewel Willoughby, hijo. 5 de Enero de 2006</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Jan 2009 00:23:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La Historia de Conversión de Richard Jewel Willoughby, hijo. 5 de Enero de 2006</strong></p>
<p>Para narrar correctamente mi historia necesito dar a conocer mis antecedentes familiares.  Mi padre nació en Independence, Missouri y fue bautizado como miembro de la Iglesia cuando tenía 8 años de edad; sin embargo, cuando era adulto ya no era miembro activo.  Además, él se unió a las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos y fue enviado a Burtonwood, Inglaterra durante la Guerra de Corea.  Por otro lado, mi madre nació en Macclesfield, Cheshire, Inglaterra, y tuvo tres hijos de mi padre antes de que se divorciaran.  A los cuatro años, yo fui criado en Inglaterra con mi madre y mi nuevo padrastro.  Mientras yo crecía, no sabía  nada sobre mi herencia mormona y nunca me puse en contacto con ningún miembro de la iglesia. </p>
<p>Mi madre era católica y mi padrastro nunca mencionó nada sobre religión, fue un buen trabajador y era una buena influencia.  Si yo le pedía que hiciese algo por mi y él pensaba que podía hacerlo por mí mismo, él decía: “Utiliza tu propia iniciativa”.  Nunca fuimos a la iglesia como una familia, pero cuando yo era niño, recuerdo a mi madre diciéndome que existía un: “Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo”.   Ella decía que yo podía orar a Dios Padre y pedirle lo que necesitaba. Pude entender el hecho de pedir lo que quería,  un niño sabe cómo hacer eso.  Pero ella decía que necesitaba tener fe.  No lo entendí ¿Qué era fe? Bueno, me adelanto rápidamente a la edad de doce años, en ese tiempo estaba pasando por  momentos tan difíciles en el colegio que sentía que no podía hablar con nadie.  Me acostaba silenciosamente en mi cama, había lágrimas en mis ojos, no había nadie a quien recurrir.  Yo recordaba las palabras que mi mamá había dicho hacía años atrás y entonces oraba lo mejor que podía a “Dios Padre”.  En  mi mente lo consideraba como un abuelo, una persona real.  Iniciaba la oración de esta manera: “Dios, no sé si tú existes, pero ayúdame por favor…”  No creo que eso era una buena fe, pero mis oraciones eran respondidas.</p>
<p> En ese tiempo, asistía a un colegio católico pero no era miembro de ninguna iglesia.  Cuando me enseñaron sobre la Trinidad, tuve dificultades con el concepto, ya que no parecía ir de la mano con mi experiencia de orar al Padre.</p>
<p>A la edad de 20 años, quería ver a mi padre, a quien no había visto desde que  tenía 4 años de edad.  No sabía en qué parte de Norteamérica estaba viviendo él.  Cuando estuve de visita en mi ciudad natal, Macclesfield, vi una iglesia con un nombre extraño –“La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”.  No era una iglesia inglesa que conociera, es por eso que pensé que quizás era una iglesia norteamericana.  Entré y conversé con una mujer que limpiaba el piso.  Le dije que estaba buscando a mi padre norteamericano y ella anotó mi nombre y dirección y me dijo que alguien iba a ponerse en contacto conmigo.   Poco después, recibí una carta del Obispo del Barrio de Macclesfield diciéndome que quizás yo debería escribir a la Biblioteca de Genealogía de la ciudad de Lago Salado.  Mi madre recordó que mi abuela vivía en Utah y que ella se llamaba Martha Harrison, por su segundo esposo.  Entonces, escribí una carta donde mencionaba el nombre de la madre de mi padre.</p>
<p>Mi abuela era miembro activo de <a href="http://expositorsud.wordpress.com/category/historia-de-la-iglesia/" class="internal_link_tool">La Iglesia SUD</a> y mi abuelo de la Iglesia SUDR.  Mi abuela trabajaba para la iglesia en la oficina de prensa de Sión, en Independence, Missouri.  Cuando Sión se trasladó a Utah en 1946, ella se mudó por su trabajo.  Cuando mi carta llegó a la secretaria de la Sociedad de Genealogía, ella conocía a mi abuela y la llamó.  Mi abuela me escribió diciéndome que mi padre estaba en Inglaterra en su servicio temporal de catorce semanas para la Fuerza Aérea.  Richard padre me escribió y yo viajé inmediatamente al sur para reunirme con él, sin decirle nada.  Él se había casado dos veces más y su tercera esposa, mi madrastra, me recibió en la puerta.  Hablé con mi padre y me explicó como él se había mantenido fuera de mi “nueva” familia para evitar problemas, pero que ahora todo era diferente.  Nos frecuentamos mucho hasta que él volvió a los Estados Unidos. </p>
<p>Yo me comunicaba con mi padre y mi abuela mediante cartas.  Después de algunos meses, le pregunté a mi abuela acerca de la iglesia a la que asistía en Macclesfield.  Ella me contestó enviándome dos panfletos: “Qué iglesia es la correcta” por Mark E. Peterson y “El testimonio de José Smith”.  Yo no asistía a ninguna iglesia, pero pensaba que había algo en la Biblia o en alguna parte por la que muchas personas tenían interés.  Sin embargo, recordé mi niñez cuando todo era desesperación, yo oraba a Dios Padre y mis oraciones eran respondidas.  También tenía una Biblia que había comprado y leía partes de ella.  En especial, me gustaba el libro de Proverbios y me gustaban mucho los dichos sabios.  Tenía curiosidad sobre los Diez Mandamientos y los encontré en Éxodos y los leí muchas veces. </p>
<p>Estos dos folletos fueron mis dos primeras exposiciones a la Iglesia.  No estaba interesado en éstos, pero me sentí obligado al menos a echarles un vistazo porque mi abuela se había tomado el tiempo en enviármelos.  En febrero de 1974, mientras estaba echado en mi cama los leía rápidamente para cumplir con mi obligación.  Los dejé de lado y decidí dormir.  Sin embargo, no podía dormir y cogí el primer folleto llamado “Qué Iglesia es la Correcta”, el cual leí desde el comienzo hasta el final.  También leí todo el panfleto de “El Testimonio de José Smith”. </p>
<p>“Qué Iglesia es la Correcta” citaba versos de la Biblia, era metódico y lógico en su presentación.  Era la primera vez que yo pensaba de esa manera de una Iglesia, aunque no tuve ningún sentimiento real sobre ésta.  El testimonio del profeta fue diferente.  Un párrafo que resaltaba fue el siguiente:</p>
<p>En aquel tiempo me fue motivo de seria reflexión, y frecuentemente lo ha sido desde entonces, cuán extraño que un muchacho desconocido de poco más de catorce años, y además, uno que estaba bajo la necesidad de ganarse un escaso sostén con su trabajo diario, fuese considerado persona de importancia suficiente para llamar la atención de los grandes personajes de las sectas más populares del día; y a tal grado, que suscitaba en ellos un espíritu de la más rencorosa persecución y vilipendio. Pero, extraño o no, así aconteció; y a menudo fue motivo de mucha tristeza para mí. (José Smith – Historia 23).</p>
<p>Pensé que también era extraño, y me identifiqué con José.</p>
<p>Otro Párrafo que decía lo siguiente: </p>
<p>Durante el tiempo que transcurrió entre la ocasión en que vi la visión y el año mil ochocientos veintitrés —habiéndoseme prohibido unirme a las sectas religiosas del día, cualquiera que fuese, teniendo pocos años, y perseguido por aquellos que debieron haber sido mis amigos y haberme tratado con bondad; y que si me creían engañado, debieron haber procurado de una manera apropiada y cariñosa rescatarme— me vi sujeto a toda especie de tentaciones; y, juntándome con toda clase de personas, frecuentemente cometía muchas imprudencias y manifestaba las debilidades de la juventud y las flaquezas de la naturaleza humana, lo cual, me da pena decirlo, me condujo a diversas tentaciones, ofensivas a la vista de Dios. Esta confesión no es motivo para que se me juzgue culpable de cometer pecados graves o malos, porque jamás hubo en mi naturaleza la disposición para hacer tal cosa. Pero sí fui culpable de levedad, y en ocasiones me asociaba con compañeros joviales, etc., cosa que no correspondía con la conducta que había de guardar uno que había sido llamado por Dios como yo.  Más esto no le parecerá muy extraño a cualquiera que se acuerde de mi juventud y conozca mi jovial temperamento natural. (José Smith – Historia 28).</p>
<p>Estaba impresionado que José admitiera los “errores tontos”.  Para mí, alguien que dice una mentira no lo diría de una manera tan abierta. </p>
<p>Ahora sé que el hecho de haberme impresionado por esos dos párrafos era porque el Espíritu Santo estaba actuando en mí.  Después de más de 30 años,  aún sigo teniendo el profundo convencimiento que sentía en ese momento.</p>
<p>Le escribí al Obispo del distrito de Macclesfield y le pregunté sobre la Iglesia y que quería saber más sobre ella.  Él contestó mi carta y me invitó a viajar a Macclesfield para que me reuniera con los misioneros.  Yo lo hice, recuerdo nuestra primera reunión.  Cuando me enseñaban la primera charla, mi mente divagaba.  Cuando era un niño, mi madre solía decirme amablemente que “Yo era muy distraído” cuando no prestaba atención.  Los misioneros me hicieron una  pregunta sobre lo que me estaban enseñando y desde ese momento presté más atención.  Después de la primera charla, ellos me dijeron que había otros misioneros en Crewe quienes me iban a enseñar.</p>
<p>Me mostraron el Libro del Mormón y empecé a leerlo, cuando el resto de la charla acabó, me presentaron en la Rama de Crewe.  El 9 de febrero de 1974, a pocos días de cumplir 22 años, Reginald Marshall Amos, un miembro de la Rama de Crewe,  me bautizó en Newcastle-under-Lyme.  No terminé de leer el Libro del Mormón antes del bautismo.  No lo necesitaba.  Un testigo de la verdad de la historia de un profeta sabe que todo lo demás fluye fácilmente.  El Profeta vio a Jesucristo y al Padre, por lo tanto hay un Dios (Padre Celestial) e Hijo.  José tradujo el Libro del Mormón, por eso es la palabra de Dios.  José organizó la Iglesia, por eso es la iglesia de la cual soy miembro.</p>
<p>Poco después del bautismo, me enfermé y no pude asistir más,  luego caí en la inactividad.  Estuve enfermo por dos años, no tuve trabajo en todo ese tiempo.  Oré a Dios para que me ayudara y si Él lo hacía tendría la fuerza para retornar a la Iglesia.  Recibí ayuda y cumplí mi promesa.  Desde ese día, incluso cuando estoy en medio de grandes luchas,  asisto a mis reuniones para estar al lado de los santos y así no vuelva nunca más a caer en la inactividad. </p>
<p>Cuando regresé a la iglesia, tenía que recibir enseñanzas sobre ella y aprender el evangelio.  Tenían que enseñarme las doctrinas, que son los fundamentos sobre los cuales se podían construir  mi fe y entendimiento.  Había decidido ir a la par con la verdad. La verdad no venía para adecuarse y ajustarse a mi punto de vista del universo. Tenía que cambiar y así seguir el camino de la verdad.  No es un proceso fácil y hasta ahora el proceso continúa. </p>
<p>Algunas cosas eran fáciles.  Estaba totalmente de acuerdo con la admonición de guardar alimentos y agua.  Pensaba que guardar algunas reservas era sólo por sentido común, especialmente a veces cuando el dinero era limitado y sentía la inseguridad de mi familia viviendo de un cheque a otro. También pensaba que tener a alguien como autoridad era sólo puro sentido común.  Aunque no siempre obedecía a la autoridad sacerdotal, lo reconocía.  Finalmente lo hacía, “utilizando mi propia iniciativa”. </p>
<p>Cuando tenía diecisiete años, había visto el sufrimiento de Biafra en las noticias y sentía que quería hacer algo para ayudar.  No sabía que hacer.  Recordaba que algún día podría hacerlo. Cuando regresé a la Iglesia, el hecho de que podía realizar algo vino a mi mente, algo que estaba más allá de cualquier cosa que siempre había esperado realizar.  Podía ser parte de la construcción de un reino –el Reino.  Me puse la meta de que debía trabajar con todo el entusiasmo de una persona convertida –en los momentos de mucho entusiasmo– buscando hacer del mundo un lugar mejor.  Un lugar mejor  construido con los buenos principios del evangelio de Jesucristo, como el Profeta José Smith nos enseñó y el Profeta de nuestros tiempos.  Un lugar mejor gracias a que las madres enseñan que existe un Dios que responde oraciones, incluso en mi caso que sólo tenía una partícula de fe.  Un lugar mejor porque una abuela sabía cuándo y qué enviar a su nieto que apenas acababa de conocer.  </p>
<p>Nunca nadie necesita estar solo, esa es mi fe.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Lección 4: El Evangelio de Jesucristo: ¿Qué espera Jesús de nosotros?</title>
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		<pubDate>Mon, 26 Jan 2009 23:28:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Enseñanzas en línea]]></category>

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		<description><![CDATA[Lección 4: El Evangelio de Jesucristo: ¿Qué espera Jesús de nosotros? Introducción Vocabulario esencial Justicia – Justicia es una ley de Dios que requiere consecuencias por las acciones. Misericordia – El espíritu de compasión, ternura y perdón. Jesucristo nos ofrece misericordia mediante Su sacrificio expiatorio con condiciones de arrepentimiento. Gracia – El poder capacitador de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Lección 4: El Evangelio de Jesucristo: ¿Qué espera Jesús de nosotros?</p>
<p>Introducción </p>
<p>Vocabulario esencial</strong></p>
</p>
<p><strong>Justicia –</strong> Justicia es una ley de Dios que requiere consecuencias por las acciones.</p>
</p>
<p><strong>Misericordia –</strong> El espíritu de compasión, ternura y perdón. Jesucristo nos ofrece misericordia mediante Su sacrificio expiatorio con condiciones de arrepentimiento.</p>
</p>
<p><strong>Gracia –</strong> El poder capacitador de Jesucristo que nos permite obtener bendiciones en esta vida y ganar la vida eternal después de haber ejercitado la fe, habernos arrepentido, y haber hecho nuestro mejor esfuerzo para guardar los mandamientos.</p>
</p>
<p><strong>Ordenanza –</strong> Una manera sagrada en que mostramos exteriormente que estamos haciendo un convenio con Dios.</p>
</p>
<p><strong>Convenio –</strong> Una promesa vinculante de ambas partes entre Dios y el Hombre. Dios fija los términos para todos los convenios del evangelio.  En la medida que hacemos lo que Dios pide, Él nos promete bendiciones.</p>
</p>
<p><strong>Libros necesarios:</strong></p>
</p>
<p><strong>La Santa Biblia –</strong> Se puede usar cualquier buena traducción. Por lo general <a href="http://misionerosmormones.com/252/poligamia_mormona" class="internal_link_tool">los mormones</a> usan la Biblia del Rey Santiago, las citas en el texto vendrán de dicha traducción, pero si tiene una traducción diferente está bien.</p>
</p>
<p><strong>El Libro de Mormón –</strong> Un volumen que acompaña a la Santa Biblia, traducido por el Profeta José Smith. Si no tiene una copia, puede conseguir una copia gratis en línea en www.mormon.org También puede contactar a los <a href="http://www.familiaseternas.com/misioneros_mormones" class="internal_link_tool">misioneros mormones</a> locales o ver el texto en línea del Libro de Mormón en <a href="http://scriptures.lds.org/es/contents">http://scriptures.lds.org/es/contents</a>. Luego se explicará sobre el Libro de Mormón en detalle.</p>
</p>
<p><strong>Doctrina y Convenios –</strong> Doctrina y Convenios es una colección de las revelaciones divinas y declaraciones inspiradas dadas para el establecimiento y regulación del reino de Dios sobre la tierra en los últimos días… La mayor parte de las revelaciones de esta recopilación se recibieron por medio de José Smith, hijo, el primer Profeta y Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Otras se expidieron por medio de algunos de sus sucesores en la Presidencia. (“Nota Introductoria”, Doctrina y Convenios). Usted puede ver el texto de Doctrina y Convenios en línea en <a href="http://scriptures.lds.org/es/contents">http://scriptures.lds.org/es/contents</a>.</p>
<p><strong>Lección 4: El Evangelio de Jesucristo: ¿qué espera Jesús de nosotros?</strong></p>
</p>
<p><strong>Cristo es el Único Camino</strong></p>
</p>
<p>Jesucristo explica por qué Él fue enviado a la tierra en 3 Nefi 27:14.  Él dijo:</p>
</p>
<blockquote><p>Mi Padre me envió para que fuese levantado sobre la cruz; y que después de ser levantado sobre la cruz, pudiese atraer a mí mismo a todos los hombres, para que así como he sido levantado por los hombres, así también los hombres sean levantados por el Padre, para comparecer ante mí, para ser juzgados por sus obras, ya fueren buenas o malas-</p>
</blockquote>
<p>Debido a que Cristo murió por nosotros y resucitó, todos nosotros también resucitaremos y compareceremos ante Dios para ser juzgados.  Aprendimos en la lección 2 que somos juzgados por nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras obras. Seremos juzgados de acuerdo a las leyes de la justicia y de la misericordia. La ley de justicia requiere las consecuencias de las acciones incluyendo las bendiciones por las obras justas y el castigo por el pecado. El castigo por el pecado es la muerte spiritual o la separación de Dios.  Esta separación de Dios sería permanente si no hubiera una forma de ser limpio de nuestros pecados. Jesucristo hizo posible que lleguemos a ser limpios. Él tomó sobre Sí nuestro castigo por Su sufrimiento. Él se interpone entre nosotros y la justicia y hace posible que seamos perdonados por Dios y recibamos misericordia (ver Mosíah 15:9). En el Libro de Mormón, aprendemos del profeta Lehi que sólo por medio de Cristo podemos ser limpios de nuestros pecados. Él dijo:</p>
</p>
<p>Por tanto, la redención viene en el Santo Mesías y por medio de él, porque él es lleno de gracia y de verdad.</p>
</p>
<p>…ninguna carne puede morar en la presencia de Dios, sino por medio de los méritos, y misericordia, y gracia del Santo Mesías, quien da su vida, según la carne, y la vuelve a tomar por el poder del Espíritu, para efectuar la resurrección de los muertos, siendo el primero que ha de resucitar. (2 nefi 2:6, 8).</p>
</p>
<p>Jesucristo hizo posible que lleguemos a ser limpios pero Él no tomó nuestra responsabilidad personal. Él nos ha pedido vivir Su evangelio con el objeto de que lleguemos a ser limpios y volvamos a vivir con nuestro Padre Celestial. Jesús resumió Su evangelio en 3 Nefi 27:19-20:</p>
</p>
<p>Y nada impuro puede entrar en su reino; por tanto, nada entra en su reposo, sino aquellos que han lavado sus vestidos en mi sangre, mediante su fe, el arrepentimiento de todos sus pecados y su fidelidad hasta el fin.</p>
<p>Y éste es el mandamiento: Arrepentíos, todos vosotros, extremos de la tierra, y venid a mí y sed bautizados en mi nombre, para que seáis santificados por la recepción del Espíritu Santo, a fin de que en el postrer día os presentéis ante mí sin mancha.</p>
<p>Jesús enseñó cinco pasos en esta escritura que debemos hacer con el objeto de ser limpios. Estas cinco cosas serán los temas de esta lección.  Ellos son:</p>
<p>1. Fe en Jesucristo<br />
2. Arrepentimiento<br />
3. Bautismo por inmersión para la remisión de pecados<br />
4. El don del Espíritu Santo<br />
5. Perseverar en fidelidad hasta el fin.</p>
<p><strong>Fe en Jesucristo</strong></p>
<p>¿Qué es fe?</p>
<p>Alma 32:21<br />
Hebreos 11:1</p>
<p>Fe es creer en algo que no podemos ver. Cuando tenemos fe en Jesucristo creemos que Él es nuestro Salvador y que solamente por Su intermedio podemos volver a vivir con nuestro Padre Celestial. Lo aceptamos y aceptamos Sus enseñanzas. Él dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15). Creemos que seguirlo y cumplir Sus mandamiento es el único camino a la verdadera felicidad. Debemos esforzarnos para vivir como lo hizo Jesucristo y guardar Sus mandamientos.</p>
<p>¿Qué nos conduce a hacer la fe?</p>
<p>Alma 34:15-17<br />
Mosíah 4:9-10</p>
<p>La fe conduce al arrepentimiento. A medida que crece nuestra fe en Jesucristo, reconocemos las cosas que estamos haciendo mal y deseamos cambiar. La fe nos conduce a la acción. Actuamos por nuestro deseo de cambiar y dejamos de hacer cosas que sabemos que no debemos hacer. La fe nos conduce a esforzarnos diariamente para mejorar y llegar a ser más como Jesucristo.</p>
<p>¿Cómo se acrecienta la fe?<br />
En el Libro de Mormón Alma compara la palabra de dios a una semilla que se planta en el corazón. La analogía se puede aplicar a la palabra de Dios registrada en la Biblia, el Libro de Mormón y la palabra hablada por profetas modernos. Alma explica claramente el proceso de acrecentar la fe. Lea Alma 32:26-43 y responda las siguientes preguntas:</p>
<p>¿Cómo un deseo de saber la verdad conduce a la fe?<br />
¿Cómo sabré que la palabra es de Dios?<br />
¿Qué necesito hacer para obtener una respuesta?<br />
¿Qué le sucederá a mi fe si no la nutro con estudio y oración continuos?<br />
¿Cómo mantengo fuerte mi fe?</p>
<p>Nuestra fe crece a medida que estudiamos las escrituras y llegamos a un mayor entendimiento de quién es Dios y lo que Él desea para nosotros,  Nuestra fe se fortalece a medida que guardamos los mandamientos a pesar de las pruebas y a medida que actuamos de acuerdo a los susurros del Espíritu.  El Padre Celestial nos bendice a medida que ejercitamos nuestra fe y guardamos los mandamientos.  El Señor sabe que no podemos resistir a la tentación solos.  En 3 Nefi 18:18 Él nos enseña que podemos resistir la tentación con Su ayuda.</p>
<p>He aquí, en verdad, en verdad os digo que debéis velar y orar siempre, no sea que entréis en tentación; porque Satanás desea poseeros para zarandearos como a trigo.<br />
En Juan 7:16-17, Cristo enseñó que podemos saber si un principio es verdadero al vivirlo. Él le dijo a la gente:</p>
<blockquote><p>Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.</p>
</blockquote>
<p>
Podemos aplicar esto a cualquier principio del evangelio. Si tenemos dificultades para aceptar un mandamiento específico, primero necesitamos vivirlo, y luego sabremos que es de Dios. Por ejemplo, si no comprendemos por qué Dios nos pide guardar el Día de Reposo,  debemos dedicarle el día a Él y ver las bendiciones que vienen a nuestras vidas.  Este principio también se enseña en el Libro de Mormón.  En Éter 12:6, leemos:<br />
Fe es las cosas que se esperan y no se ven; por tanto, no contendáis porque no veis, porque no recibís ningún testimonio sino hasta después de la prueba de vuestra fe.</p>
<p><strong>Arrepentimiento</strong></p>
<p>La fe en Jesucristo nos conduce al segundo principio del evangelio el cual es el arrepentimiento.  El arrepentimiento es el proceso por el cual cambiamos de un estado de pecado a un estado de rectitud.</p>
<p>¿Cómo nos arrepentimos?</p>
<p>Mosíah 4:10<br />
Doctrina y Convenios 58:43<br />
2 Corintios 7:9-10</p>
<p>Aprendimos en la lección 2 que el arrepentimiento es uno de los propósitos centrales de nuestra vida en la tierra. El arrepentimiento es un proceso. El primer paso en el arrepentimiento es reconocer que hemos pecado. Cuando nuestra fe crece, reconocemos las cosas que estamos haciendo mal y sentimos tristeza que viene de Dios. Amamos a Dios, y sentimos pesar de que hemos desobedecido Sus mandamientos. Deseamos cambiar y llegar a ser más como nuestro Padre Celestial. Luego actuamos de acuerdo a este deseo. Debemos confesar nuestros pecados a Dios a través de una oración y pedirle perdón. Luego debemos abandonar nuestros pecados o dejar de cometerlos. Cambiamos nuestros pensamientos, deseos, creencias y acciones. No es suficiente sólo el dejar de hacer mal. Debemos hacer más lo que es correcto. Para que el arrepentimiento sea completo debemos hacer una restitución.  Esto significa que hacemos todo lo podemos para arreglar los problemas que hemos creado al pecar.</p>
<p>A medida que nuestra fe crece combatimos nuestro deseo de cometer pecado. Nuestro deseo de complacer a Dios y guardar Sus mandamientos aumenta. Continuamos cometiendo errores pero nos esforzamos constantemente para corregir estos errores. Nos esforzamos por seguir el ejemplo que Cristo dejó y vivir como Él lo hizo.</p>
<p>¿Cómo el arrepentimiento nos ayuda a recibir misericordia?<br />
Alma 42:13, 21-24</p>
<p>¿Qué bendiciones se nos promete cuando nos arrepentimos?<br />
Helamán 5:10-11<br />
Doctrina y Convenios 58:42<br />
Isaías 1:18<br />
Doctrina y Convenios 61:2</p>
<p>A medida que nos arrepentimos recibimos el perdón de Dios. Sentimos paz en esta vida y estamos más preparados para vivir con Dios después de esta vida.  El arrepentimiento nos proporciona la oportunidad de ser redimidos y vivir con Dios otra vez.  Dios nos promete que cuando nos arrepentimos verdaderamente, Él ya no recordará nuestros pecados. Nuestra vida se vuelve gozosa a medida que nos esforzamos para alinear nuestra voluntad con la voluntad de Dios por medio del arrepentimiento.</p>
<p><strong>Bautismo por inmersión y recibir el Don del Espíritu Santo</strong></p>
<p>Para que nuestros pecados sean completamente lavados, debemos ser bautizados por inmersión y recibir el don del Espíritu Santo.  Estas dos ordenanzas se deben llevar a cabo por alguien que posee la apropiada autoridad del sacerdocio.  El bautismo es una ordenanza sagrada.  Una ordenanza es una manea sagrada en que mostramos exteriormente que estamos haciendo un convenio con Dios. Un convenio es una promesa vinculante para ambas partes entre dios y el hombre. Dios establece los términos para todos los convenios del evangelio. Ciertas ordenanzas y convenios son requeridos para la salvación. El bautismo y el recibir el don del Espíritu Santo son dos de estas ordenanzas salvadoras. En la medida que hacemos lo que Dios pide, Él nos promete bendiciones. El convenio bautismal está descrito en las oraciones sacramentales y en otras escrituras.</p>
<p>Lea:<br />
Doctrina y Convenios 20:77<br />
Hechos 2:38<br />
Mosíah 18:8-10</p>
<p>¿Qué prometemos a Dios?<br />
¿Qué nos promete Dios a nosotros?<br />
¿Qué debe hacer una persona para prepararse para ser bautizada?<br />
Moroni 6:2-3<br />
D. y C. 20:37</p>
<p>La autoridad para bautizar le fue dada al Profeta José Smith por Juan el Bautista. Pedro, Santiago y Juan (tres de los Apóstoles originales) restauraron la autoridad de dar el don del Espíritu Santo. Esta autoridad del sacerdocio está contenida en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La manera de bautizar se ha descrito claramente por el Señor en Doctrina y Convenios 20:72-73. Dice:</p>
<p>El bautismo se debe administrar de la siguiente manera a todos los que se arrepientan:<br />
El que es llamado por Dios y tiene autoridad de Jesucristo para bautizar, entrará en el agua con la persona que se haya presentado para el bautismo, y dirá, llamándola por su nombre: Habiendo sido comisionado por Jesucristo, yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.</p>
<p>Una de las bendiciones del convenio bautismal es que “[nosotros] podamos tener siempre Su Espíritu con [nosotros]”. Esta promesa se cumple cuando recibimos el don del Espíritu Santo. El don del Espíritu Santo es conferido en una ordenanza conocida como confirmación. Con ella llegamos a ser oficialmente miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. A menudo nos referimos al don del Espíritu Santo como el bautismo por fuego o bautismo por el Espíritu. El bautismo por agua está incompleto sin el bautismo del Espíritu. Es uno de los más grandes dones que Dios nos ha dado en esta vida. Este permite al Espíritu morar con nosotros todo el tiempo, mientras vivamos rectamente. El Espíritu Santo nos provee guía en nuestras decisiones diarias. Nos puede advertir del peligro y llevarnos por el sendero de rectitud y seguridad. Él nos conforta cuando estamos pasando por tiempos difíciles, nos testifica de Cristo y nos ayuda a sentir el amor de Dios.</p>
<p>¿Cómo se otorga el don del Espíritu Santo?<br />
Hechos 8:12-17<br />
Doctrina y Convenios 35:6<br />
¿Cuál es el papel del Espíritu Santo?<br />
3 Nefi 27:20<br />
Juan 14:26<br />
Moroni 10:5</p>
<p>En la medida en que guardemos los convenios, recibiremos bendiciones en esta vida y la vida eterna en el mundo por venir.</p>
<p>
<strong></p>
<p>Perseverar hasta el fin</p>
<p></strong></p>
<p>Leemos en 2 Nefi 31:18 que cuando somos bautizados y recibimos el don del Espíritu Santo, entramos en la puerta al estrecho y angosto camino que conduce a la vida eterna. Los siguientes dos versículos explican lo que debemos hacer después de ser bautizados y recibir el don del Espíritu Santo.</p>
</p>
<blockquote><p>Y ahora bien, amados hermanos míos, después de haber entrado en esta estrecha y angosta senda, quisiera preguntar si ya quedó hecho todo. He aquí, os digo que no; porque no habéis llegado hasta aquí sino por la palabra de Cristo, con fe inquebrantable en él, confiando íntegramente en los méritos de aquel que es poderoso para salvar.<br />
Por tanto, debéis seguir adelante con firmeza en Cristo, teniendo un fulgor perfecto de esperanza y amor por Dios y por todos los hombres. Por tanto, si marcháis adelante, deleitándoos en la palabra de Cristo, y perseveráis hasta el fin, he aquí, así dice el Padre: Tendréis la vida eterna. (2 Nefi 31:19-20)</p>
</blockquote>
<p>
Para recibir la vida eterna debemos perseverar hasta el fin. Para perseverar hasta el fin debemos esforzarnos para vivir como el Salvador vivió y guardar los convenios que hemos hecho. Continuamos desarrollando y ejercitando nuestra fe, arrepintiéndonos de nuestros pecados, renovando nuestros convenios al participar de la Santa Cena semanalmente y siguiendo la guía del Espíritu. Aunque aún cometeremos pecados, debemos esforzarnos para evitarlo para que podamos gozar del don del Espíritu Santo.</p>
<p>¿Qué bendiciones se nos promete por perseverar hasta el fin?<br />
3 Nefi 15:9<br />
3 Nefi 27:16<br />
Mateo 10:22</p>
<p><strong>Resumen:</strong></p>
<p>El Salvador expió por nosotros para que podamos ser limpios de nuestros pecados. Hay ciertos pasos que necesitamos seguir para aplicar la Expiación y recibir la remisión de nuestros pecados. Debemos desarrollar y ejercitar la fe, arrepentirnos de nuestros pecados, ser bautizados y recibir el don del Espíritu Santo, y perseverar en fidelidad hasta el fin de nuestras vidas.</p>
<p><strong>El desafío:</strong></p>
<p>Continúe estudiando las escrituras diariamente para edificar su fe. Continúe leyendo el Libro de Mormón. Usted puede desear estudiar Alma 32 acerca de la fe y 2 Nefi 31 acerca del evangelio de Jesucristo.</p>
<p>Evalúe su vida. Decida qué necesita cambiar en su vida para que usted se acerque  a Jesucristo. Arrepiéntase de las cosas en su vida que no estén en armonía con las enseñanzas de Dios.</p>
<p>Asista a la Iglesia el domingo.</p>
<p>Prepárese para recibir las bendiciones que vienen del bautismo y la confirmación. Hable con los misioneros acerca de un día en que pueda bautizarse y recibir la remisión de sus pecados.</p></p>
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		<item>
		<title>Lección 3: La Iglesia de Jesucristo en las épocas antiguas y modernas</title>
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		<pubDate>Thu, 22 Jan 2009 06:03:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Lección 3: La Iglesia de Jesucristo en las épocas antiguas y modernas Revisión de la Lección 2: El Plan de Salvación El plan de salvación responde las preguntas, ¿de dónde venimos? ¿por qué estamos aquí? Y ¿adónde vamos? Vivimos con Dios antes de venir a esta tierra. Como parte de Su plan, se creó la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>
<strong>Lección 3: La Iglesia de Jesucristo en las épocas antiguas y modernas</strong></p>
<p><strong>Revisión de la Lección 2: El Plan de Salvación</strong></p>
<p>El plan de salvación responde las preguntas, ¿de dónde venimos? ¿por qué estamos aquí? Y ¿adónde vamos? Vivimos con Dios antes de venir a esta tierra.  Como parte de Su plan, se creó la tierra para que nosotros la habitáramos para que podamos probar que somos dignos de vivir en Su presencia otra vez. Debido a la Caída de Adán y Eva, nosotros moriremos y estaremos separados de Dios.  La Expiación de Jesucristo nos permite vencer los efectos de la Caída. Mientras estemos en la tierra, debemos ejercitar la fe, arrepentirnos, ser bautizados, recibir el don del Espíritu Santo y guardar los mandamientos para que podamos aplicar la Expiación.  Cuando morimos nuestros espíritus van al mundo de los espíritus hasta el tiempo de nuestra resurrección.  Después de la resurrección seremos llevados ante Cristo para ser juzgados de acuerdo a nuestras obras y los deseos de nuestros corazones.  De acuerdo a nuestro juicio, se nos colocará en el reino celestial, terrestre o telestial.</p>
<p><strong>Introducción a la Lección 3: La Iglesia de Jesucristo en las épocas antiguas y modernas</strong></p>
<p><strong>Vocabulario esencial:</strong></p>
<p><strong>Apostasía –</strong> Un período de oscuridad spiritual causado por el rechazo de las enseñanzas de Dios.  Los pueblos, las comunidades y las naciones caen en apostasía cuando rechazan a los profetas escogidos de Dios.</p>
<p><strong>Sacerdocio –</strong> La autoridad de Dios dada al hombre para actual en Su nombre para la salvación de Sus hijos.</p>
<p><strong>Profeta – </strong> Un hombre que es llamado por Dios para hablar por Él.  Los profetas enseñan a los hijos de Dios acerca de Su naturaleza y lo que Él espera de ellos.  Todos los profetas dan testimonio de Jesucristo como el Salvador del mundo.</p>
<p><strong>Libros necesarios:</strong><br />
<strong>La Santa Biblia –</strong> se puede usar cualquier buena traducción. Por lo general los mormones usan la Biblia del Rey Santiago, las citas en el texto vendrán de dicha traducción, pero si tiene una traducción diferente está bien.</p>
<p><strong>El Libro de Mormón – </strong>un volumen que acompaña a la Santa Biblia, traducido por el Profeta José Smith. Si no tiene una copia, puede conseguir una copia gratis en línea en www.mormon.org También puede contactar a los <a href="http://es.mormonwiki.com/Misioneros_Mormones" class="internal_link_tool">misioneros mormones</a> locales o ver el texto en línea del Libro de Mormón en <a href="http://scriptures.lds.org/es/contents">http://scriptures.lds.org/es/contents</a>. Luego se explicará sobre el Libro de Mormón en detalle.</p>
<p><strong>Lección 3: La Iglesia de Jesucristo en las épocas antiguas y modernas&lt;br</strong> /&gt;<br />
<strong>Dios llama a profetas para enseñar a Sus hijos</strong><br />
Aprendimos en el plan de salvación que Dios desea que nosotros estemos con Él después de esta vida.  Él desea que experimentemos gozo y Él sabe lo que necesitamos hacer mientras estemos en esta tierra para obtener el gozo verdadero.  Dios siempre ha revelado Su plan para que nosotros seamos felices a través de profetas de Dios.  Los profetas son hombres santos de Dios que son llamados para ser mensajeros verdaderos de Jesucristo.  Amós, un profeta del Antiguo Testamento, enseñó: “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7).  Por lo tanto, los profetas son llamados a enseñar el evangelio verdadero de Jesucristo y administrar ordenanzas tales como el bautismo por inmersión y recibir el don del Espíritu Santo.  Los profetas son capaces de hacerlo porque se les confiere el Sacerdocio, o la autoridad para actuar en el nombre de Dios para la salvación de la humanidad.  Tristemente, no todos aceptan las enseñanzas de los profetas.  De hecho, a través del Antiguo y el Nuevo Testamento, hay actos repetitivos de persecución de personas, rechazo, o aun de matar a los profetas.  Cuando las personas llegan a ser tan inicuas, Dios quita el sacerdocio y deja de llamar profetas, y el pueblo cae en un estado de apostasía.  Durante períodos de apostasía, se corrompen las verdaderas doctrinas y la gente cae en una gran incredulidad.  Hay un patrón notable a través de la Biblia de profetas que son llamados a decir la verdad, y luego el pueblo cae en apostasía.  Después de un período de apostasía, otro profeta es llamado para restaurar las verdaderas enseñanzas de Cristo a la tierra.  Profetas tales como Noé, Abraham y Moisés son ejemplos de profetas llamados a restaurar la verdad.</p>
<p><strong>Puntos a considerar:</strong><br />
* ¿Cuál es la importancia de tener un profeta sobre la tierra?<br />
* ¿Por qué hay épocas en la historia en las cuales Dios saca a Sus profetas de la tierra?</p>
<p><strong>Jesucristo estableció Su Iglesia</strong><br />
Algunos cientos de años antes de la época de Cristo, la gente otra vez cayó en apostasía.  Jesucristo, nuestro Salvador, ayudó a sacar a la iglesia y Sus enseñanzas de esta apostasía.  Durante el ministerio de Jesucristo, Él realizó muchos milagros y enseñó Su evangelio a las multitudes.  Para establecer Su iglesia, Cristo llamó doce discípulos especiales a quienes Él nombro Apóstoles (Lucas 6:13).  Él les dio la autoridad del sacerdocio colocando Sus manos sobre sus cabezas y ordenándolos.  Él les dijo, en Juan 15:16:</p>
<blockquote><p>“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto”</p>
</blockquote>
<p>
* ¿Cómo estableció Jesucristo Su Iglesia y por qué fue establecida de esta manera?<br />
Efesios 4:11-14</p>
<p>* ¿Cómo funcionaban juntas las diferentes posiciones en la Iglesia?<br />
1 Corintios 12:13-29</p>
<p>* ¿Cuál fue el fundamento de la Iglesia?<br />
Efesios 2:19-20</p>
<p>Jesucristo y los Apóstoles fueron el fundamento de Su Iglesia, y Él constantemente les enseñó cómo dirigir los asuntos de la iglesia.  Cristo sabía que Él se iría pronto de la tierra, y la Iglesia sería dejada a los Apóstoles.  Cuando Su tiempo llegó, Cristo sufrió voluntariamente por nuestros pecados en el Jardín de Getsemaní y sufrió la tortura y agonía de ser colgado en la cruz.  Él resucitó de la tumba y continuó guiando Su Iglesia por medio de sus Apóstoles.  Lamentablemente, aun después del ministerio del Salvador, la gente gradualmente rechazó la Iglesia y las enseñanzas de Jesucristo.  Los Apóstoles y muchos de los discípulos de Cristo fueron rechazados y asesinados, y la Iglesia finalmente cayó.</p>
<p><strong>La gran Apostasía</strong><br />
<strong>Puntos a considerar:</strong><br />
* Cristo y los Apóstoles fueron el fundamento de Su Iglesia. ¿Qué sucedió con la Iglesia después de que fueron asesinados?</p>
<p>* ¿Qué le dijo Cristo a Sus Apóstoles acerca de lo que les iba a suceder?<br />
Mateo 24:9-11</p>
<p>* ¿Qué dijo Pablo que le sucedería a la Iglesia antes de la Segunda Venida de Cristo ocurriera?<br />
2 Tesalonicenses 2:1-3</p>
<p>* ¿Qué enseña el Libro de Mormón acerca de las iglesias falsas que se levantarían después de que la Iglesia de Cristo se perdiera?</p>
<p>2 Nefi 28:3-5</p>
<p>2 Nefi 26:20-21</p>
<p>Después de la muerte de Cristo y los Apóstoles, la Iglesia cayó en otra apostasía.  A ésta se le llama la gran Apostasía.  Cristo y Sus Apóstoles habían mantenido la iglesia unida al corregir falsas enseñanzas y prácticas. Sin estas personas y el sacerdocio que ellos poseían, las enseñanzas falsas entraron en la Iglesia. Las ordenanzas tales como la forma correcta de bautizar y recibir el don del Espíritu Santo se cambiaron con el tiempo.  Doctrinas tales como la naturaleza de Dios el Padre, Jesucristo y el Espíritu Santo fueron cambiadas.  En el transcurso de los dos siglos siguientes, la Iglesia de Jesucristo había cambiado completamente, y se había vuelto en una iglesia de enseñanzas de hombres. Finalmente, durante la Edad Media, hubo hombres y mujeres que empezaron a reconocer que las enseñanzas y prácticas de la iglesia no estaban en armonía con el evangelio de Jesucristo.  Hombres y mujeres inspirados protestaron en contra de las iglesias de su tiempo.  Muchos hablaron de la necesidad de una restauración de la verdad, pero ninguno de ellos declaró que Dios los había llamado para restaurar la iglesia. Las protestas de estas personas condujeron a que se formen muchas Iglesias protestantes, lo que dio como resultado un mayor énfasis en la libertad religiosa.  Así como había pasado muchas veces en toda la Biblia, el mundo estaba siendo otra vez preparado para que se llame a otro profeta para restaurar la verdad y establecer la Iglesia de Jesucristo.</p>
<p><strong>La Restauración de la Iglesia de Cristo en los últimos días</strong></p>
<p><strong>Puntos a considerar:</strong><br />
* ¿Por qué era necesario que se restaurara la iglesia?<br />
* ¿Cómo dio Cristo el sacerdocio a los Doce Apóstoles? ¿Cómo se restauró este sacerdocio?<br />
* ¿Cómo habría sido vivir en la época de José Smith con toda la contención religiosa que lo rodeaba?</p>
<p>Para volver a edificar Su Iglesia en la tierra, Jesucristo llamó otro profeta. El nombre de este profeta fue José Smith. José Smith creció a principios de la década de 1800 en el norte del estado de Nueva York. Durante sus años de adolescencia, había una gran agitación religiosa en su ciudad. Las diferentes iglesias estaban contendiendo unas con otras para convertir a todos a sus respectivas creencias.  La Biblia enseña que en el tiempo de Cristo había “un Señor, una fe, un bautismo” (Efesios 4.5). José estaba buscando la única iglesia verdadera que Jesucristo había establecido.  Él describe en su historia sus sentimientos durante este tiempo y lo que él hizo para hallar la verdad:</p>
<blockquote><p>Durante estos días de tanta agitación, invadieron mi mente una seria reflexión y gran inquietud; pero no obstante la intensidad de mis sentimientos, que a menudo eran punzantes, me conservé apartado de todos estos grupos, aunque concurría a sus respectivas reuniones cada vez que la ocasión me lo permitía… pero eran tan grandes la confusión y la contención entre las diferentes denominaciones, que era imposible que una persona tan joven como yo, y sin ninguna experiencia en cuanto a los hombres y las cosas, llegase a una determinación precisa sobre quién tenía razón y quién no.</p>
<p>En medio de esta guerra de palabras y tumulto de opiniones, a menudo me decía a mí mismo: ¿Qué se puede hacer? ¿Cuál de todos estos grupos tiene razón; o están todos en error? Si uno de ellos es verdadero, ¿cuál es, y cómo podré saberlo?<br />
Agobiado bajo el peso de las graves dificultades que provocaban las contiendas de estos grupos religiosos, un día estaba leyendo la Epístola de Santiago, primer capítulo y quinto versículo, que dice: Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. </p>
<p>Ningún pasaje de las Escrituras jamás penetró el corazón de un hombre con más fuerza que éste en esta ocasión, el mío. Pareció introducirse con inmenso poder en cada fibra de mi corazón. Lo medité repetidas veces, sabiendo que si alguien necesitaba sabiduría de Dios, esa persona era yo; porque no sabía qué hacer, y a menos que obtuviera mayor conocimiento del que hasta entonces tenía, jamás llegaría a saber; porque los maestros religiosos de las diferentes sectas entendían los mismos pasajes de las Escrituras de un modo tan distinto, que destruían toda esperanza de resolver el problema recurriendo a la Biblia. (José Smith-Historia 1:8, 10-12).</p>
</blockquote>
<p>Después de que José leyó Santiago 1:5, él supo que la única manera en la que él iba a averiguar a qué iglesia unirse era preguntarle a Dios.  Él había preguntado a todos. Él habló con los muchos pastores y maestros en su área pero todos ellos habían tenido diferentes opiniones sobre lo que la Biblia estaba enseñando.  Él sabía que la respuesta que él necesitaba iba a venir de Dios. Él tenía una gran fe en las palabras de Santiago 1:5 de que si él preguntara a Dios, él iba a recibir una respuesta y que Dios no le iba a reprochar ni regañar por hacerle una pregunta. En la primavera de 1820 él fue a una tranquila arboleda cerca de su casa a orar.  Él deseaba orar vocalmente en un lugar donde pudiera estar solo para conversar íntimamente con su Padre Celestial.  Mientras José Smith oraba, él tuvo una increíble experiencia en la cual él vio a Dios, el Padre, y a Su Hijo, Jesucristo.  José describió la experiencia en esta manera:</p>
<blockquote><p>Vi una columna de luz, más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí. </p>
<p>Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo! (José Smith-Historia 1:16-17)<br />
El Padre Celestial presentó a Su Hijo, Jesucristo, a José. Jesús respondió la pregunta de José.  Él le dijo a José no unirse a ninguna de las iglesias porque todas estaban equivocadas.  Él dijo: “con sus labios me honran, pero su corazón lejos está de mí; enseñan como doctrinas los mandamientos de los hombres, teniendo apariencia de piedad, mas negando la eficacia de ella” (José Smith-Historia 1:19). Aunque muchas buenas personas creían en Cristo y trataron de comprender y enseñar Su evangelio, ellos no tenían la plenitud de la verdad o la autoridad del sacerdocio para bautizar y realizar las ordenanzas salvadoras.</p>
</blockquote>
<p>
José Smith fue llamado a ser profeta, y durante los años siguientes, él fue preparado para restaurar la Iglesia de Cristo sobre la tierra.  La Iglesia fue establecida en 1830.  El nombre de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.  La razón para este nombre es que es la misma Iglesia de Cristo establecida cuando Él estaba en la tierra.  Esta Iglesia ha sido restaurada en finales días, o últimos días, antes de Su Segunda Venida.<br />
Antes de que la Iglesia fuera restaurada a la tierra, el sacerdocio tenía que ser restaurado. En 1829, varios mensajeros celestiales fueron enviados a traer nuevamente la autoridad del sacerdocio. Juan el Bautista apareció y confirió sobre José Smith y su acompañante Oliverio Cowdery, el Sacerdocio Aarónico, el cual incluye la autoridad de realizar la ordenanza del bautismo.  Más tarde, Pedro, Santiago y Juan (tres de los Apóstoles originales de Jesucristo) confirieron sobre José y Oliverio el Sacerdocio de Melquisedec, la misma autoridad que ellos habían recibido por imposición de manos de Jesucristo.  Con esta autoridad, José pudo establecer la Iglesia de Cristo y llamar Doce Apóstoles.</p>
<p>Desde la época de José Smith, la Iglesia había sido dirigida por Jesucristo a través de un profeta y Doce Apóstoles.  El profeta y Presidente actual de la Iglesia es Thomas S. Monson.</p>
<p>*¿Cómo puedo saber que José Smith fue un profeta verdadero?<br />
Aprendemos de la Biblia que podemos juzgar a un profeta por sus frutos.  Mateo 7:16-20 dice:<br />
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.<br />
Aprendemos de estos versículos que si un árbol produce buen fruto, podemos saber que es un buen árbol.  Si un profeta produce buenos frutos, u obras, podemos saber que el profeta es un verdadero profeta.</p>
<p>El Señor proporcionó un fruto del profeta José Smith. José fue conducido a un registro antiguo de escritura comparable a la Biblia.  Este registro, grabado en planchas de oro, fue traducido por medio del poder de Dios por José Smith y publicado como el Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo.  El Libro de Mormón contiene el registro de profetas que Dios llamó en la América antigua y Sus tratos con ellos.  El Libro de Mormón es una evidencia convincente de que José Smith fue un profeta.</p>
<p>Lea los siguientes párrafos de la introducción al Libro de Mormón y responda estas preguntas:<br />
Invitamos a todos los hombres en cualquier lugar del mundo que lea el Libro de Mormón, que consideren en sus corazones el mensaje que contiene y luego que pregunten a Dios, el Eterno Padre, en el nombre de Cristo si el libro es verdadero.  Aquellos que realizan estos pasos y piden con fe ganarán un testimonio de su veracidad y divinidad por el poder del Espíritu Santo. (Ver Moroni 10:3-5).</p>
<p>Aquellos que ganan este testimonio divino del Espíritu Santo también llegarán a saber por el mismo poder que Jesucristo es el Salvador del mundo, que José Smith es su revelador y profeta en estos últimos días, y que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el reino del Señor establecido una vez más sobre la tierra, en preparación para la Segunda Venida del Mesías.</p>
<p>* ¿Cómo puedo saber que el Libro de Mormón es verdadero?<br />
* ¿Qué necesito hacer?<br />
* ¿Cómo vendrá la respuesta?<br />
* Cuando sepa que el Libro de Mormón es verdadero, ¿qué más sabré?</p>
<p>Para ganar un testimonio del Libro de Mormón una persona debe leerlo, escudriñarlo y orar con fe para saber que es verdadero.  Se nos promete que si hacemos esto el Espíritu Santo nos manifestará la veracidad del Libro de Mormón.  Ya que el Libro de Mormón es un fruto del Profeta José Smith, también sabemos que fue un profeta verdadero y que la Iglesia de Cristo ha sido restaurada por su intermedio.</p>
<p>El Libro de Mormón es principalmente un testamento de Jesucristo. La portada del Libro de Mormón declara que uno de los propósitos del Libro de Mormón es convencer a los judíos y gentiles que Jesús es el Cristo y que Él se manifiesta a Sí mismo a todas las naciones.  La asignación dada al final de la lección 1 era leer 3 Nefi 11. Este capítulo es el principio del ministerio de Cristo entre la gente de las Américas. La introducción del Libro de Mormón describe el ministerio de Cristo de esta manera:</p>
<p>El acontecimiento máximo registrado en el Libro de Mormón es el ministerio personal del Señor Jesucristo entre los Nefitas [el pueblo de las Américas] poco después de Su Resurrección. Extiende las doctrinas del evangelio, bosqueja el plan de salvación y les dice a los hombres lo que tienen que hacer para ganar paz en esta vida y salvación eterna en la vida por venir.</p>
<p><strong>¿Cómo podemos saber que el Libro de Mormón es verdadero?</strong><br />
A medida que leemos en la introducción al Libro de Mormón, la oración es central para descubrir verdades espirituales. El Espíritu Santo manifestará la veracidad del Libro de Mormón a medida que oramos con verdadera intención.  Verdadera intención quiere decir que intentamos actuar de acuerdo a la respuesta que recibamos.</p>
<p>Para orar primero nos dirigimos a nuestro Padre Celestial.  Entonces damos gracias por las bendiciones que hemos recibido. Luego, le pedimos por las cosas que deseamos.  Le pedimos cualquier bendición que necesitamos así como respuestas a las preguntas que tenemos.  A medida que oramos para saber que el Libro de Mormón es verdadero, Dios nos responderá con una seguridad espiritual por el poder del Espíritu Santo. Terminamos nuestras oraciones diciendo: “En el nombre de Jesucristo, amén”.</p>
<p>La seguridad del Espíritu Santo generalmente viene en una manera apacible. Pablo describe los sentimientos del Espíritu en su epístola a los Gálatas:</p>
<p>Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22-23).</p>
<p><strong>Resumen:</strong><br />
A través del tiempo Dios ha llamado profetas para enseñar a Sus hijos cómo regresar a vivir con Él. Muchas veces a través de la historia los profetas fueron rechazados y aún asesinados. Cuando los profetas fueron rechazados hubo tiempos de apostasía, o la pérdida de la verdad. Cuando Cristo vino a la tierra Él enseñó Su evangelio y estableció Su Iglesia. Así como los profetas de la antigüedad fueron rechazados, el mismo Jesucristo, el Hijo de Dios, fue rechazado y lo mataron.  Después de Su muerte los Apóstoles continuaron guiando la Iglesia hasta que también los mataron. El mundo experimentó una larga noche de Apostasía. Así como Él había hecho en el pasado, Dios llamó a otro profeta para terminar esta apostasía y restaurar la Iglesia. José Smith fue ese profeta escogido. Él recibió la autoridad del sacerdocio y fue instruido para establecer la Iglesia de Jesucristo en estos últimos días. El Libro de Mormón es evidencia convincente de que José Smith fue un profeta. Podemos saber que el Libro de Mormón es verdadero y que José Smith fue un profeta por medio de estudio y oración sinceros.</p>
<p><strong>El desafío:</strong><br />
Empiece a leer el Libro de Mormón. Empiece leyendo la Portada y la Introducción al Libro de Mormón. Considere el propósito del Libro de Mormón y cómo el leer y aplicar sus enseñanzas le pueden ayudar a acercarse a Cristo. Después de ganar una visión general del Libro de Mormón, empiece a leer Primer Nefi capítulo uno. Ore para saber que el Libro de Mormón es verdadero y que José Smith fue un verdadero profeta.</p>
<p>Para Estados Unidos, visite <a href="http://mormon.org">Mormon.org</a> para encontrar el centro de reunión más cercano a usted. Para ver la manera en que la Iglesia de Jesucristo está establecida sobre la tierra hoy, asista a la iglesia el domingo.</p>
<p>A medida que sepa que el Libro de Mormón es verdadero y que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la Iglesia del Señor sobre la tierra hoy, prepárese a ser bautizado para la remisión de pecados y para llegar a ser miembro de la Iglesia de Cristo. Usted aprenderá más acerca del bautismo en la Lección 4. Reúnase con los misioneros locales para hallar respuestas a cualquier pregunta que tenga. Para prepararse para la Lección 4 considere lo siguiente:</p>
<p>* ¿Qué es lo que Jesucristo hizo por mí para que pueda ganar la salvación?<br />
* ¿Qué es lo que Jesucristo espera de mí?</p>
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		<title>Testimonios escritos</title>
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		<pubDate>Wed, 31 Dec 2008 02:30:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos de conversión]]></category>

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<strong>Testimonios e historias de conversión</strong></p>
<p>En esta sección usted podrá observar o leer el testimonio o los relatos de conversión de <a href="http://www.sud.org.es/" class="internal_link_tool">mormones</a>.  En cierto punto de su vida ellos fueron tocados por el Espíritu Santo y ellos escucharon las enseñanzas de los <a href="http://www.losmormones.org/misioneros_mormones" class="internal_link_tool">misioneros mormones</a>. Algunas veces esto sucedió después de que se hicieron amigos de un miembro de <a href="http://www.laiglesiamormona.com/creencias_mormonas" class="internal_link_tool">la Iglesia Mormona</a>. En otros casos los misioneros fueron el primer contacto con <a href="http://www.elheraldo.hn/Ediciones/2009/01/20/Noticias/Iglesia-SUD-se-suma-a-la-Maraton-del-Saber" class="internal_link_tool">la Iglesia SUD</a>.  Esperamos que disfrute viéndolos o leyendo sus historias.</p>
<p><strong><a href="http://misionerosmormones.com/testimonios_mormones/testimonios-escritos/conversion-richard-jewel-willoughby-hijo">Relato de conversión de Richard Jewel Willoughby Jr.</a></strong></p>
<p>Para narrar correctamente mi historia necesito dar a conocer mis antecedentes familiares.  Mi padre nació en Independence, Missouri y fue bautizado como miembro de la Iglesia cuando tenía 8 años de edad; sin embargo, cuando era adulto…<a href="http://misionerosmormones.com/testimonios_mormones/testimonios-escritos/conversion-richard-jewel-willoughby-hijo">lea más</a> </p>
<p><strong><a href="http://misionerosmormones.com/testimonios_mormones/testimonios-escritos/conversion-crystal">Relato de conversion por Crystal Champion.</a></strong></p>
<p>Estoy segura que ahora he encontrado la verdad que estuve buscando por la mayor parte de mi vida. No fui criada en un hogar muy religioso y la verdad es que en mi infancia y en mis años de adolescencia …<a href="http://misionerosmormones.com/testimonios_mormones/testimonios-escritos/conversion-crystal">lea más</a> </p>
<p><strong><a href="http://misionerosmormones.com/testimonios_mormones/testimonios-escritos/conversion_maraia">Un Testimonio y Mi Testimonio de la Obra del Señor en Fiji</a></strong></p>
<p>Este testimonio es para el Presidente Inosi Naga y para los maravillosos santos de Fiji quienes ahora están viviendo en el norte de California y participarán en la conmemoración maravillosa del cincuenta aniversario de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en las Islas Fiji. …<a href="http://misionerosmormones.com/testimonios_mormones/testimonios-escritos/conversion_maraia">lea más</a> </p>
<p><strong><a href="http://www.misionerosmormones.com/conversion_allison">Cómo suena Dios, por Allison</a></strong></p>
<p>Crecí sin una religión en particular; aunque mis padres estaban entre el Unitarianismo y la agnosis, mi madre ahora dice que ella es una atea.  La historia de mi conversión empieza en julio de 1982 en El Cajón, fuera de San Diego, California, donde estaba pasando un tiempo con mis padres después del nacimiento de mi segundo hijo.  Fue un tiempo horrible para mí … <a href="http://www.misionerosmormones.com/conversion_allison">lea más</a> </p>
<p><strong><a href="http://www.misionerosmormones.com/conversion_susan_craig">Fui criada en un hogar Católico por Susan Craig</a></strong></p>
<p>Crecí en un hogar católico romano. Aunque no me di cuenta a tiempo, en realidad  mi ruptura con el catolicismo comenzó con la muerte de mi hermanito a quien nunca llegué a conocer.  Él nació a principios de los años 60 y murió a causa de un defecto congénito.  …<a href="http://www.misionerosmormones.com/conversion_susan_craig">lea más</a> </p>
<p><strong>Sitios Externos con testimonios:</strong></p>
<p><a href="http://mormonescreen.org/">Mormonescreen.org</a><br />
<a href="http://es.youtube.com/creenciasmormonas/">Creenciasmormonas</a> </p>
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